- La huelga está prevista para iniciar al primer minuto del 21 de enero de 2026
- Trabajadores demandan aumento salarial del 10% y ajuste de tabuladores
- El posible paro afectaría a miles de usuarios en zonas con pocas alternativas de movilidad
La operación del transporte eléctrico en la Ciudad de México enfrenta un escenario de alta tensión. La Alianza de Tranviarios de México confirmó que los trabajadores del Trolebús, Cablebús y Tren Ligero mantienen el emplazamiento a huelga para el miércoles 21 de enero de 2026, ante la falta de una propuesta salarial formal por parte del Sistema de Transportes Eléctricos.
El sindicato señaló que, pese a diversas mesas de diálogo, no se han presentado avances concretos que permitan desactivar el paro, por lo que la suspensión de labores sigue firme.
Exigencias laborales y salariales
La principal demanda del gremio es un incremento salarial del 10% adicional al ajuste federal, con el objetivo de proteger los tabuladores internos. Los trabajadores advierten que los recientes aumentos al salario mínimo han igualado varios niveles salariales, eliminando diferencias entre puestos y afectando la progresión laboral.
A esto se suma la exigencia de mejores condiciones de trabajo, que incluyen la entrega de uniformes completos, herramientas adecuadas, equipo de protección y materiales suficientes para el mantenimiento de las unidades.
Servicios que podrían detener operaciones
De concretarse la huelga, los sistemas que podrían suspender totalmente su servicio son:
- Trolebús, incluida la red convencional y el Trolebús Elevado
- Tren Ligero, que conecta Taxqueña con Xochimilco y es clave para el sur de la capital
- Cablebús, utilizado principalmente en zonas altas con limitada conectividad al Metro
La interrupción de estos servicios provocaría una mayor presión sobre otros sistemas de transporte como Metro, Metrobús y RTP, especialmente en horarios de mayor afluencia.
Negociaciones contrarreloj
El secretario general de la ATM, Gerardo Martínez Hernández, explicó que cualquier propuesta de última hora deberá presentarse formalmente ante la autoridad laboral y someterse a votación de la Asamblea sindical, que es la máxima instancia de decisión.
Aunque hubo acercamientos recientes con la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, el sindicato reiteró que, mientras no exista una oferta clara y por escrito, el paro se mantiene.
Impacto en la vida diaria
Los trabajadores aseguran que su objetivo no es afectar a la ciudadanía, pero reconocen que un paro sin servicios mínimos tendría consecuencias directas para miles de personas que dependen diariamente del transporte eléctrico para acudir a escuelas, hospitales y centros laborales.
Ante la posibilidad de huelga, se recomienda a las y los usuarios anticipar traslados, considerar rutas alternas y mantenerse atentos a los comunicados oficiales sobre el desarrollo de las negociaciones.
















