- Veracruz elevó los requisitos para solicitar la revocación de mandato y redujo el plazo para reunir las firmas ciudadanas.
- Rocío Nahle defendió la actuación del Congreso local y afirmó que el tema no representa una preocupación para su gobierno.
- El Gobierno federal revisará la reforma tras las críticas que señalan posibles restricciones al mecanismo de participación ciudadana.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, afirmó que la posibilidad de enfrentar un proceso de revocación de mandato “no le quita el sueño”, luego de que el Congreso del estado aprobara una reforma constitucional que modifica los requisitos para activar este mecanismo de participación ciudadana.
Durante una entrevista, la mandataria respaldó el trabajo realizado por los diputados locales y señaló que corresponde respetar las decisiones tomadas por el Poder Legislativo, sin pronunciarse sobre las críticas que ha generado la reforma.
Congreso de Veracruz endurece las reglas para activar el mecanismo
El pasado 7 de julio, la mayoría conformada por Morena y sus aliados aprobó modificaciones a la Constitución de Veracruz para cambiar las condiciones bajo las cuales la ciudadanía puede solicitar una revocación de mandato.
Entre los principales cambios se encuentran:
- Incrementar del porcentaje previsto a nivel federal al 10% de la lista nominal el número de firmas necesarias para iniciar el procedimiento.
- Reducir de dos meses a 30 días el periodo disponible para reunir los apoyos ciudadanos.
- Exigir que el porcentaje mínimo de firmas se obtenga en 107 municipios, lo que especialistas consideran un requisito de difícil cumplimiento.
Las modificaciones deberán ser revisadas para determinar si se apegan al marco constitucional vigente.
Presidencia revisará la constitucionalidad de la reforma
Tras la aprobación de los cambios, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Consejería Jurídica de la Presidencia realizará un análisis de la reforma para verificar si mantiene armonía con la Constitución federal y con las disposiciones nacionales sobre revocación de mandato.
La revisión responde a los cuestionamientos surgidos por parte de especialistas, quienes sostienen que los estados deben armonizar su legislación con el modelo federal sin incorporar restricciones adicionales que limiten el acceso a este mecanismo de participación ciudadana.
En caso de detectarse inconsistencias, el Congreso de Veracruz podría verse obligado a modificar nuevamente la reforma y avanzar en la expedición de la legislación secundaria correspondiente.
Especialistas consideran que la reforma limita la participación ciudadana
El abogado Eduardo de la Torre Jaramillo, promotor de la revocación de mandato en Veracruz, calificó las modificaciones como un retroceso democrático y aseguró que podrían vulnerar derechos reconocidos por la Constitución.
El especialista recordó que la entidad aún no cuenta con la ley secundaria que permita aplicar plenamente este mecanismo, a pesar de que existen resoluciones judiciales que han ordenado al Congreso emitir dicha normativa.
Asimismo, sostuvo que las nuevas condiciones dificultan que los ciudadanos puedan ejercer el derecho de solicitar una consulta de revocación.
Diputados cuestionan los nuevos requisitos
El diputado del Partido del Trabajo, Ramón Díaz Ávila, también expresó su desacuerdo con la reforma y señaló que las nuevas reglas vuelven prácticamente imposible organizar un proceso de revocación de mandato.
De acuerdo con el legislador, reunir alrededor de 630 mil firmas dentro del plazo establecido y con la distribución territorial exigida representa un desafío prácticamente inalcanzable para cualquier organización ciudadana.
Nahle evita pronunciarse sobre las críticas
Aunque reconoció que existe un debate en torno a la reforma, Rocío Nahle evitó responder a los cuestionamientos sobre las observaciones realizadas por especialistas y organizaciones civiles.
La gobernadora reiteró que las leyes aprobadas por el Congreso deben respetarse y sostuvo que la posibilidad de enfrentar una consulta de revocación de mandato no representa una preocupación para su administración.















