• Morena y PVEM aprueban el dictamen con 24 votos a favor y 11 en contra
• El PT se ausenta en la votación, aunque se mantiene dentro de la coalición
• La reforma genera choque entre oficialismo y oposición por supuestos privilegios y centralización
El Senado de la República avanzó en la discusión de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos aprobaron el llamado “plan B” con 24 votos a favor y 11 en contra. El dictamen será turnado al pleno, donde se requerirá mayoría calificada para su eventual aprobación.
Durante la sesión, destacó la ausencia de los senadores del Partido del Trabajo (PT), lo que no impidió que Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) sacaran adelante el proyecto. Pese a ello, legisladores oficialistas insistieron en que la coalición se mantiene unida.
Posturas encontradas en el Senado
El debate estuvo marcado por fuertes cuestionamientos de la oposición. Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano señalaron que la reforma no reduce costos ni privilegios, sino que podría concentrar poder en el Ejecutivo federal.
El senador panista Marko Cortés afirmó que la iniciativa permitiría el uso de recursos públicos para promover la imagen presidencial, mientras que la priista Carolina Viggiano calificó la propuesta como “centralista” e “inequitativa”. En la misma línea, el emecista Luis Donaldo Colosio advirtió que se rompe el equilibrio democrático al permitir que quien esté sujeto a revocación de mandato pueda promover el voto a su favor.
Desde el oficialismo, el senador morenista Pável Jarero defendió la reforma y aseguró que responde a principios de democracia directa, además de rechazar que implique promoción indebida con recursos públicos.
Cambios clave en la reforma electoral
El dictamen aprobado mantiene, en esencia, su contenido original. Entre los puntos más relevantes se encuentra la modificación al mecanismo de revocación de mandato, que podrá realizarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, lo que abre la posibilidad de coincidir con elecciones intermedias.
Asimismo, se establece que la persona titular del Ejecutivo podrá difundir el proceso y promover el voto a su favor conforme a la ley, uno de los aspectos más controvertidos.
En el ámbito local, se fijan límites al número de regidurías en los ayuntamientos, se refuerza el principio de paridad de género y se determina que los congresos estatales no podrán incrementar su presupuesto por encima de la inflación.
Próximo paso: discusión en el pleno
Tras su aprobación en comisiones, el dictamen será discutido en el pleno del Senado, donde se prevé un nuevo debate entre las bancadas. La votación será clave, ya que se requiere una mayoría calificada para que la reforma pueda avanzar.
El resultado definirá el rumbo de uno de los cambios más relevantes en materia electoral planteados en la actual administración.
















