- Demanda civil presentada en Miami por presunta exclusión financiera.
- Señalamientos de discriminación política tras el 6 de enero de 2021.
- JPMorgan rechaza acusaciones y defiende criterios regulatorios.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interpuso una demanda por 5 mil millones de dólares contra JPMorgan Chase, al acusar al banco de haber cancelado sus cuentas y las de sus empresas sin justificación válida y por motivos políticos.
La querella fue presentada este jueves ante un tribunal estatal de Miami por el abogado Alejandro Brito. En ella, Trump sostiene que la institución financiera cerró sus cuentas “de manera unilateral, sin aviso previo ni posibilidad de corrección”, lo que habría provocado daños económicos y reputacionales.
Acusaciones del expresidente
De acuerdo con el documento legal, JPMorgan incurrió en discriminación política contra Trump, la Organización Trump y miembros de su familia. El presidente argumenta que la cancelación de servicios ocurrió semanas después del asalto al Capitolio de Estados Unidos del 6 de enero de 2021, y que el banco nunca explicó formalmente las razones de su decisión.
Trump ha señalado públicamente que varias instituciones financieras limitaron o cancelaron sus relaciones con él tras esos hechos, lo que, a su juicio, constituye un uso ideológico del sistema bancario.
Respuesta del banco
JPMorgan confirmó la existencia de la demanda y afirmó que no tiene mérito legal. La institución sostuvo que no cierra cuentas por razones políticas o religiosas, sino cuando detecta riesgos legales o regulatorios para la empresa.
El banco indicó además que ha solicitado a distintas administraciones cambios normativos para evitar que las entidades financieras queden atrapadas en controversias políticas.
Contexto y escalada legal
La demanda también menciona al director ejecutivo de JPMorgan, Jamie Dimon, en el marco de una ofensiva más amplia de Trump contra lo que denomina “debanking”, es decir, la exclusión financiera por razones ideológicas.
Este caso se suma a otros litigios impulsados por el presidente contra bancos y empresas de medios, en un clima de alta polarización política y debate sobre el alcance de las regulaciones financieras en Estados Unidos.
















