- La ministra concluyó su gestión tras dos años y ocho meses como primera mujer presidenta de la Corte.
- Señaló que, pese al asedio y la desinformación, el Poder Judicial sostuvo los pilares de la Constitución.
- Rechazó confrontaciones y aseguró que la justicia se defendió con sentencias y no con estridencias.
Un cierre histórico
Norma Lucía Piña Hernández presentó este 26 de agosto su último informe como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal. Con ello puso fin a una gestión marcada por tensiones políticas y reformas que acortaron su periodo, el cual originalmente debía durar cuatro años.
En una sesión solemne con ausencias notables —entre ellas las de Lenia Batres, Yasmín Esquivel y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena—, Piña destacó que, pese a las críticas y la desinformación, el Poder Judicial se mantuvo firme en la defensa de la Constitución.
Mensaje central
“Durante los últimos dos años y medio trabajamos bajo condiciones de adversidad sin precedentes. No respondimos con estridencias, respondimos con sentencias. Nunca apelamos a la confrontación, sino a la razón, al diálogo y al derecho”, afirmó.
Subrayó que cada resolución, grande o pequeña, se dictó honrando el juramento de impartir justicia. “La independencia judicial no se ostenta, se ejerce, y toda narrativa en contra debe probarse”, puntualizó.
Contexto de su gestión
Norma Piña se convirtió en 2023 en la primera mujer en presidir el Poder Judicial. Su mandato fue recortado por la reforma judicial de 2024 impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que solo permaneció dos años y ocho meses en el cargo.
En su informe, también recordó tres momentos clave en la evolución del Poder Judicial: la reforma de 1994 que creó la actual SCJN, la de 2011 en materia de derechos humanos y la de 2021, enfocada en fortalecer la carrera judicial.
Llamado final
Antes de concluir, Piña enfatizó que la misión de la Corte y del Poder Judicial permanece intacta: garantizar la Constitución y los derechos humanos. “Más allá de las diferencias legítimas, todos somos mexicanos y lo que nos une es la voluntad firme de que este país prospere”, expresó al recibir el aplauso de los presentes.
















