Declaración de culpabilidad
Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable ante una corte federal en Nueva York de dos cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas. Con ello, reconoció haber dirigido la organización criminal desde 1989 hasta 2024 y haber conspirado bajo la Ley RICO, que contempla actividades como asesinatos, secuestros y blanqueo de capitales.
La admisión de culpabilidad implica que Zambada no podrá apelar ni impugnar la condena que dicte el juez Brian M. Cogan, quien celebrará la audiencia de sentencia el 13 de enero de 2026. La pena prevista es cadena perpetua.
Contenido del acuerdo firmado
El acuerdo oficial, de 15 páginas, detalla los delitos aceptados y establece el decomiso de bienes y activos por 15 mil millones de dólares. Zambada renunció a invocar prescripción de delitos o doble enjuiciamiento, y aceptó que su estatus migratorio en Estados Unidos podría verse afectado.
El documento aclara que el acusado no colaborará con las autoridades estadounidenses. Su abogado, Frank Pérez, lo reiteró tras la audiencia: “Él no va a hablar de nadie, no gana nada cooperando”.
Cargos aceptados
- Empresa Criminal Continua: tráfico de más de 450 kilos de cocaína hacia EU, uso de armas de alto poder, violencia, sobornos a agentes, empleo de aeronaves y fabricación de drogas.
- Conspiración RICO: uso de violencia, posesión de armas y obtención de recursos ilícitos a lo largo de cinco décadas.
Zambada también admitió haber adquirido propiedades y bienes durante su vida criminal, los cuales quedarán bajo decomiso.
Concesiones del gobierno de EU
A cambio de la declaración de culpabilidad, el Departamento de Justicia se comprometió a no presentar nuevos cargos por delitos cometidos entre 1989 y 2024. Quedarán desestimadas acusaciones pendientes en cortes de Nueva York, Texas, Illinois y California.
Lo que dijo en la audiencia
Durante la sesión del 25 de agosto, Zambada leyó una carta en la que reconoció haber corrompido a policías, militares y políticos en México. También expresó arrepentimiento:
“Reconozco el gran daño que las drogas han provocado a Estados Unidos, México y otros lugares. Asumo la responsabilidad y pido perdón a quienes se hayan visto afectados por mis acciones”.
















