- México recibió 5,214 millones de dólares en remesas, una baja anual de 2.7%.
- El envío promedio cayó a 396 dólares, su nivel más bajo en más de un año.
- En los primeros nueve meses de 2025, las remesas suman 45,681 millones, un descenso de 5.5% frente a 2024.
Flujo de remesas con ligera recuperación
El Banco de México (Banxico) informó que en septiembre de 2025 el país recibió 5,214 millones de dólares por remesas familiares. Aunque esta cifra representa una disminución anual de 2.7%, la baja fue menor que la registrada en meses anteriores, cuando el retroceso llegó a 8%.
El comportamiento refleja un leve alivio tras las fuertes caídas derivadas de las redadas migratorias en Estados Unidos durante el verano, que redujeron la capacidad de envío de los trabajadores mexicanos.
Menos operaciones y envíos más pequeños
En comparación con agosto, el flujo de remesas cayó 6.5%, debido a una disminución en el número de transacciones, que pasó de 13.8 millones a 13.1 millones.
La mayoría de los envíos se realizaron por transferencia electrónica, aunque el monto promedio se redujo a 396 dólares, por debajo de los 400 dólares por primera vez en el año.
Acumulado anual con resultados negativos
Entre enero y septiembre de 2025, las remesas sumaron 45,681 millones de dólares, cifra inferior a los 48,360 millones del mismo periodo de 2024. Esto equivale a una baja anual de 5.5%.
En los últimos doce meses —de octubre de 2024 a septiembre de 2025— el flujo total se ubicó en 62,068 millones de dólares, ligeramente menor al del periodo previo.
Predominio de transferencias electrónicas
Banxico detalló que el 99.2% de las remesas se envió mediante transferencias electrónicas, por un total de 45,299 millones de dólares.
Las operaciones en efectivo o especie representaron apenas 0.6% (281 millones), y las money orders solo 0.2% (101 millones).
Del total de transferencias electrónicas, el 50.1% se depositó directamente en cuentas bancarias y el 49.9% se cobró en efectivo.
Factores que explican la baja
El descenso está vinculado a la incertidumbre migratoria en Estados Unidos y a una menor capacidad de ahorro de los trabajadores mexicanos en ese país.
Pese a ello, las remesas continúan siendo una fuente esencial de ingresos para millones de familias mexicanas, especialmente en estados con alta dependencia de estos recursos, como Michoacán, Jalisco, Guanajuato y Oaxaca.

















