- Activistas contabilizan al menos 2 mil muertos durante más de dos semanas de protestas.
- Donald Trump cancela contactos con Teherán y asegura a los manifestantes que “la ayuda está en camino”.
- Países europeos condenan la violencia estatal y el bloqueo prolongado de internet.
La represión de las protestas antigubernamentales en Irán ha dejado un saldo de al menos 2 mil personas fallecidas, de acuerdo con organizaciones defensoras de derechos humanos, en un contexto de fuerte control de seguridad, censura digital y creciente tensión diplomática.
Balance de víctimas según activistas
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, reportó que del total de fallecidos, mil 847 eran manifestantes y 135 personas estaban vinculadas al gobierno. Además, se contabilizaron nueve menores de edad y nueve civiles que, según el informe, no participaban en las movilizaciones.
Las cifras se basan en información recabada por redes de simpatizantes dentro del país, ante la imposibilidad de verificar datos de manera independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades.
Teherán bajo vigilancia y clima de temor
Testigos describieron un amplio despliegue de fuerzas de seguridad en el centro de Teherán, con presencia de policías antimotines, integrantes de la fuerza Basij y agentes vestidos de civil. Se reportaron edificios públicos incendiados, cajeros automáticos dañados y un descenso notable de la actividad en las calles.
Aunque algunos comercios permanecieron abiertos, comerciantes señalaron que fueron presionados para reanudar operaciones. La mayoría de los testimonios se dieron bajo anonimato por temor a represalias.
Bloqueo digital y control de comunicaciones
Tras varios días de apagón casi total, algunos ciudadanos lograron realizar llamadas al extranjero, aunque los servicios de mensajería y el acceso a internet global continuaban severamente limitados. Activistas denunciaron operativos para localizar equipos de comunicación satelital y mantener el control informativo durante la represión.
Trump endurece postura frente a Teherán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de cualquier diálogo con las autoridades iraníes hasta que “cesen los asesinatos” de manifestantes. En mensajes dirigidos a la población inconforme, afirmó que “la ayuda está en camino” y llamó a documentar los abusos cometidos por las fuerzas de seguridad.
Trump también reiteró la posibilidad de imponer aranceles del 25% a países que mantengan relaciones comerciales con Irán y no descartó nuevas medidas de presión.
Respuesta del liderazgo iraní
El líder supremo, Ali Khamenei, respaldó las manifestaciones progubernamentales y acusó a Estados Unidos de promover la inestabilidad interna. La fiscalía iraní advirtió que quienes participen en protestas serán considerados “enemigos de Dios”, un delito que contempla la pena de muerte.
Europa convoca a embajadores
Gobiernos de Finlandia, Dinamarca, Reino Unido, Francia y Países Bajos convocaron a representantes diplomáticos de Irán para condenar la violencia contra manifestantes y el bloqueo del acceso a internet. Las cancillerías europeas exigieron respeto a las libertades fundamentales y advirtieron sobre posibles sanciones adicionales.
Incertidumbre sobre la cifra real
Con el internet restringido y sin datos oficiales del gobierno iraní, el número real de víctimas sigue siendo incierto. Otras organizaciones, como Iran Human Rights, reportan cientos de muertes confirmadas, pero advierten que el saldo podría ser significativamente mayor y superar varios miles, además de más de 10 mil personas detenidas.
















