• Trump descarta tregua pese al llamado del Papa y asegura ventaja militar
• EU afirma haber debilitado capacidades clave de Irán tras semanas de conflicto
• La tensión global aumenta por el bloqueo del estrecho de Ormuz y críticas a la OTAN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó establecer un alto el fuego en la guerra contra Irán, incluso tras el llamado del papa León XVI a detener las hostilidades y promover el diálogo en Oriente Medio.
Durante declaraciones en la Casa Blanca, el mandatario dejó clara su postura: “Podemos tener un diálogo, pero no quiero hacer un alto el fuego. No haces un alto el fuego cuando literalmente estás arrasando al otro bando”.
Trump sostuvo que la ofensiva conjunta con Israel ha logrado debilitar de manera significativa la estructura militar iraní, al asegurar que han sido afectadas su defensa aérea, su armada y su fuerza aérea. “Desde el punto de vista militar, están acabados”, afirmó.
Estrategia militar y objetivos en la región
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero, está por cumplir un mes sin señales claras de desescalada. A pesar de rechazar una tregua, Trump ha señalado que Estados Unidos se encuentra cerca de alcanzar sus principales objetivos estratégicos, entre ellos reducir la capacidad militar iraní y evitar que el país desarrolle armamento nuclear.
En ese contexto, el presidente también ha abierto la posibilidad de disminuir gradualmente las operaciones militares una vez que dichos objetivos estén consolidados, aunque sin precisar plazos.
El papel clave del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto crítico del conflicto, debido a su importancia para el tránsito global de petróleo. Irán mantiene bloqueada esta vía en respuesta a la ofensiva militar, lo que ha generado impacto en los mercados energéticos internacionales.
Trump calificó su reapertura como una operación “sencilla”, aunque reconoció que requiere la participación de varios países. Subrayó que Estados Unidos no depende directamente de esta ruta, por lo que consideró que otras naciones —como las europeas y asiáticas— deberían asumir la responsabilidad principal de garantizar su funcionamiento.
Críticas a la OTAN y presión a aliados
El mandatario estadounidense también arremetió contra los países de la OTAN por no involucrarse en las operaciones para asegurar el estrecho de Ormuz. Afirmó que los aliados han evitado participar pese a los efectos económicos globales del conflicto, particularmente en el aumento de los precios del petróleo.
Según su postura, la falta de acción de la alianza contrasta con los beneficios que obtienen de la estabilidad en la región, lo que ha generado fricciones adicionales en el bloque occidental.
Escenario internacional incierto
La guerra en Oriente Medio continúa elevando la tensión geopolítica y económica a nivel global. Mientras Estados Unidos insiste en mantener la presión militar sobre Irán, la ausencia de un acuerdo de alto el fuego mantiene abierto un escenario de incertidumbre, con repercusiones directas en el suministro energético y en la estabilidad de los mercados internacionales.
















