• Empresas ajustan cadenas de suministro y elevan cumplimiento del T-MEC a 75.1%
• México consolida su posición como principal socio comercial de Estados Unidos
• Nearshoring y ventajas arancelarias fortalecen competitividad frente a China
Transformación productiva ante nuevas reglas comerciales
Durante 2025, México experimentó una reconfiguración significativa en sus cadenas de suministro como respuesta a la política arancelaria de Estados Unidos. Antes de la imposición de nuevos gravámenes, el 48.6% de las exportaciones cumplía con las reglas del T-MEC; hacia diciembre, esta cifra aumentó a 75.1%, lo que representa un crecimiento de 26.5 puntos porcentuales.
Este ajuste fue impulsado por decisiones estratégicas del sector empresarial, que optó por adaptarse para evitar aranceles de hasta 25% en insumos no regionales. Entre las medidas implementadas destacan el cambio de proveedores, principalmente de Asia a Norteamérica, la certificación de origen de productos y el rediseño de procesos productivos para incrementar el contenido regional.
Efecto de los aranceles y ventaja para México
Aunque más del 45% de las exportaciones mexicanas están sujetas a aranceles sectoriales, el impacto real se mantiene bajo, cercano al 5%, debido a que una amplia proporción cumple con las disposiciones del T-MEC. En total, alrededor del 83% de los envíos están amparados por el tratado.
Este escenario ha favorecido a México frente a otros competidores. Mientras el país enfrenta un arancel efectivo de 3.7%, economías como China registran tasas cercanas al 29.2%, lo que amplía la brecha competitiva y fortalece la posición mexicana en el mercado estadounidense.
Crecimiento del comercio bilateral con Estados Unidos
Las exportaciones mexicanas continúan en expansión. En febrero, alcanzaron un valor de 44 mil 310 millones de dólares, por encima de los 41 mil 638 millones registrados en el mismo mes del año anterior. Las importaciones desde Estados Unidos también aumentaron, reflejando un mayor dinamismo en la relación comercial.
En el acumulado de enero a febrero, el intercambio total entre ambos países sumó 147 mil 322 millones de dólares, con un saldo favorable para México de 26 mil 334 millones, aunque ligeramente menor al del año previo.
Liderazgo comercial y desplazamiento de competidores
México se mantiene como el principal socio comercial de Estados Unidos, con una participación récord de 15.7% en sus importaciones totales. Este avance ocurre en un contexto donde China ha reducido su presencia en el mercado estadounidense, pasando de 13.2% a 9.0%.
Desde 2023, México desplazó al país asiático como principal proveedor, tendencia que se ha consolidado con la actual política comercial y las tensiones entre Washington y Pekín.
Nearshoring y manufactura, motores del crecimiento
El sector manufacturero continúa siendo el pilar de las exportaciones mexicanas, con productos como automóviles, autopartes, maquinaria y equipos electrónicos encabezando los envíos.
El fenómeno de relocalización de empresas, conocido como nearshoring, ha favorecido al país, al atraer inversiones que buscan reducir costos logísticos, evitar aranceles y aprovechar la cercanía con Estados Unidos. Esto ha fortalecido la integración regional y la participación de México en las cadenas globales de valor.
Revisión del T-MEC y perspectivas económicas
La revisión del T-MEC, programada para el 1 de julio, será clave para definir el rumbo del comercio en América del Norte. Analistas prevén que un acuerdo favorable podría reactivar la inversión y mejorar el panorama económico en la segunda mitad del año.
Sin embargo, la incertidumbre en torno a este proceso ya ha tenido efectos en la economía, limitando el crecimiento durante 2025. A pesar de ello, la relación comercial entre México y Estados Unidos se mantiene sólida y con expectativas de consolidación.
















