- El Cipog-EZ reportó la desaparición de cuatro integrantes tras ataques en comunidades de Chilapa.
- Más de mil personas habrían sido desplazadas por agresiones armadas y explosivos lanzados con drones.
- El gobierno federal anunció un reforzamiento de la Guardia Nacional en la Montaña Baja de Guerrero.
Comunidades indígenas reportan desapariciones tras ataques armados
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) denunció la desaparición de cuatro de sus integrantes en la comunidad de Xicotlán, municipio de Chilapa de Álvarez, luego de varios días de violencia atribuida al grupo criminal Los Ardillos.
La organización señaló que las comunidades de Xicotlán y Tula quedaron bajo control del grupo armado después de una serie de agresiones que se prolongaron durante cuatro días. Entre las personas desaparecidas identificaron a José Guadalupe Ahuejote Xantenco y Víctor Ahuejote Arribeño.
De manera paralela, habitantes reportaron el hallazgo de cuatro cuerpos con huellas de violencia sobre la carretera Chilapa-Tlapa, a la altura del crucero de Papaxtla, cerca de la cabecera municipal de Chilapa.
Más de mil personas habrían abandonado sus hogares
El dirigente del Cipog-EZ, Jesús Plácido Galindo, aseguró que el número de desplazados supera las mil personas provenientes de las comunidades de Xicotlán, Tula y Acahuetlán.
El representante indígena rechazó las cifras oficiales que hablaban de apenas 70 desplazados y sostuvo que familias enteras abandonaron sus viviendas debido a los ataques armados y el temor generado en la región.
También acusó al subsecretario de Desarrollo Político y Social de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, de presuntamente favorecer a Los Ardillos para desplazar a integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y del Cipog-EZ.
Denuncian ataques con drones y falta de seguridad
La organización indígena afirmó que las agresiones continuaron incluso después del desplazamiento de las familias. Según su denuncia, hombres armados utilizaron drones para lanzar explosivos sobre la comunidad de Alcozacán, donde se refugiaron cientos de personas desplazadas.
El Cipog-EZ aseguró que no existe presencia suficiente del Ejército, Guardia Nacional ni Policía Estatal para proteger a las comunidades indígenas de la Montaña Baja.
Además, denunciaron que grupos vinculados a Los Ardillos habrían retenido a integrantes de la avanzada del subsecretario Francisco Rodríguez Cisneros en el crucero de El Jagüey, cuando se dirigían a una reunión con pobladores desplazados.
Organizaciones indígenas exigen apoyo y acciones urgentes
El Congreso Nacional Indígena (CNI) llamó a realizar movilizaciones y acciones de solidaridad para exigir el fin de la violencia contra las comunidades indígenas de Guerrero.
La organización sostuvo que los ataques armados, el uso de drones y el desplazamiento forzado forman parte de una escalada de violencia que ha dejado al menos 76 integrantes del Cipog-EZ asesinados y 25 desaparecidos en los últimos años.
Madres indígenas desplazadas también difundieron mensajes en los que pidieron a las autoridades garantizar condiciones de seguridad para regresar a sus comunidades.
“Queremos sembrar nuestra tierra y vivir una vida digna”, expresaron en un mensaje difundido en redes sociales.
Sheinbaum anuncia refuerzo de la Guardia Nacional
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el caso fue revisado durante la reunión del Gabinete de Seguridad y adelantó que se reforzará la presencia de la Guardia Nacional en la región.
La mandataria señaló que las secretarías de Gobernación y de Seguridad trabajan para brindar protección a las familias desplazadas y generar condiciones para su retorno.
No obstante, organizaciones indígenas continúan denunciando falta de atención efectiva y acusaron que la presencia de fuerzas de seguridad ha sido insuficiente frente a las agresiones registradas en la zona.

















