- La periodista pidió que el exmandatario de Puebla reciba la sanción máxima y una reparación integral del daño por la tortura que denunció en 2005.
- Durante la audiencia de alegatos finales, Marín rechazó las acusaciones y sostuvo que no existen pruebas materiales que acrediten su responsabilidad.
- La jueza María José Pech informó que analizará los argumentos y emitirá la sentencia a la brevedad, aunque todavía no hay una fecha definida.
Lydia Cacho pide justicia tras más de dos décadas
La periodista y escritora Lydia Cacho exigió la pena máxima contra el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, a quien responsabiliza de ordenar su detención ilegal y tortura en diciembre de 2005, como represalia por sus investigaciones sobre una red de explotación sexual infantil.
La petición fue presentada durante la audiencia pública y virtual de alegatos finales, realizada el 29 de octubre ante la jueza María José Pech Sáenz, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Quintana Roo. La diligencia concluyó sin que se dictara sentencia.
Cacho participó desde Quintana Roo y Marín desde el penal de máxima seguridad del Altiplano, donde permanece recluido. Fue la primera ocasión en que ambos se vieron, aunque de manera virtual, durante el proceso judicial.
En su intervención, la periodista afirmó que el caso trasciende su situación personal y representa una lucha contra la impunidad y el uso del poder público para proteger redes criminales.
También solicitó que, como parte de la reparación integral del daño, el exgobernador ofrezca una disculpa pública tanto a ella como a la sociedad poblana.
Marín rechaza las acusaciones y pide su absolución
Mario Marín negó haber ordenado la detención y las agresiones contra la periodista. Durante su intervención sostuvo que no existen pruebas materiales que demuestren su responsabilidad y afirmó que la acusación se basa en inferencias y conjeturas.
Su defensa, encabezada por Pamela Ramírez Cruz, cuestionó la validez de las grabaciones telefónicas difundidas en 2006, en las que el entonces gobernador conversó con el empresario Kamel Nacif sobre la detención de Cacho.
La abogada argumentó que las expresiones contenidas en esas llamadas no demuestran que Marín hubiera ordenado torturar a la periodista. También cuestionó que los daños físicos y psicológicos denunciados por Cacho fueran consecuencia de actos de tortura.
Por ello, el exmandatario solicitó que se le declare inocente y se ordene su libertad.
La defensa de la periodista sostiene que existen pruebas
Araceli Andrade, asesora jurídica de Lydia Cacho, rechazó los argumentos de la defensa y sostuvo que no era necesario que existiera una instrucción escrita del exgobernador para acreditar su responsabilidad.
Afirmó que las grabaciones telefónicas tienen validez judicial y que el análisis del contexto permitió relacionar los distintos elementos del expediente para demostrar, desde la perspectiva de la representación de la víctima, la participación de autoridades en los hechos.
Cacho también recordó que Marín reconoció públicamente ser una de las personas que aparecen en las conversaciones telefónicas con Kamel Nacif.
El caso se originó tras la publicación de Los demonios del Edén
El proceso tiene como antecedente la publicación, en 2004, del libro Los demonios del Edén, en el que Lydia Cacho documentó una presunta red de pornografía y explotación sexual infantil, con operaciones en Cancún y vinculada con empresarios, entre ellos Jean Succar Kuri.
En diciembre de 2005, la periodista fue detenida en Cancún por agentes judiciales de Puebla y trasladada por carretera a esa entidad. Durante el recorrido, que duró más de 20 horas, denunció haber sufrido tortura y tratos degradantes.
En febrero de 2006 se difundieron las conversaciones telefónicas entre Marín y Kamel Nacif, en las que ambos hablaron sobre la detención de la comunicadora. Las grabaciones se convirtieron en uno de los elementos centrales del caso.
Marín fue detenido en 2021, después de permanecer prófugo de la justicia. Otros exfuncionarios y personas relacionadas con el expediente también enfrentaron procesos judiciales, aunque algunos obtuvieron su libertad.
La sentencia sigue pendiente
Con la presentación de los alegatos finales concluyó esta etapa de la audiencia. La jueza María José Pech señaló que analizará los argumentos de las partes y el expediente, integrado por 66 tomos, antes de emitir su resolución.
Hasta el momento no se ha establecido una fecha para conocer el fallo, por lo que continúa pendiente determinar la responsabilidad penal de Mario Marín en los hechos denunciados por Lydia Cacho.

















