Muy oronda se paseaba por Palacio la Calaca,
andaba buscando un hueso para quitarse la fiaca.
En eso por un pasillo que se encuentra al presidente
“¿A dónde vas tan de prisa que no me miras de frente?”
“!No me lleves calaquita, no me lleves por favor,
Mira que aún no termino mi Cuarta Transformación!”.
“Tranquilo, que aún no te toca”, le contestó la señora,
“Ya vendré por ti solito, cuando te llegue la hora,
Por ahora solo quiero que tú me hagas un favor”.
“Pídeme lo que tu quieras, lo que me pidas de doy,
Nomás no me pidas Pemex ni la CFE por Dios”.
“Yo pa´que quiero basura, no me interesan tus fierros,
Lo que quiero es que me anotes en tu lista de los buenos.
Yo quiero ser presidenta –que le suelta la calaca— y para
eso necesito que me hagas tu corcholata”.
El presidente muy presto, la apuntó con su dedito:
“Por la banda te lo juro que ya tienes boletito.
De suspirante te anoto y es más te doy un lugar: tu irás
después de mi Claudia y antes de Marcelo Ebrard”.
La catrina lo vio seria y tocándose el mentón, le dijo “No me hagas
guaje ni me quieras engañar, yo nunca soy segundona y exijo el primer lugar”.
Andrés se puso muy serio y hasta el ceño le frunció: “Me pones en un dilema y me obligas a escoger, si no puede ser mi Sheinbaum, casi prefiero perder”.
La Calavera indignada se le acercó al presidente y susurrando en su oído le respondió lo siguiente: “Si no me quieres presente en tu sucesión abierta, ya puedes darlo por hecho, tu 4T nació muerta”.
Y cuando la muerte artera ya afilaba su guadaña, que se aparece Beatriz gritándole su campaña: “¡Con los viejitos No!”, le grito Gutiérrez Müller.
Y la señora de negro, nomás porque le dio risa, que le suelta a su marido y se escapó muy de prisa. “Ya vendré tarde o temprano cuando se acabe este teatro, al fin ya no falta mucho, para el 2024”.
