• Autoridades y sector acuerdan mantener sin cambios el precio del alimento básico
• Se refuerza el Acuerdo Nacional Maíz–Tortilla con medidas concretas
• Industriales advierten presiones por costos, pero sin alzas inmediatas
El Gobierno de México sostuvo un encuentro con representantes de toda la cadena productiva de la masa y la tortilla para reforzar el Acuerdo Nacional Maíz–Tortilla, con el objetivo de evitar incrementos en el precio de este producto esencial en la alimentación del país.
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, informó que en la reunión participaron dependencias como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Economía, junto con prácticamente la totalidad de la industria.
Entre los asistentes destacaron organizaciones como la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla, la Cámara Nacional del sector, la Cámara Regional de Tlaxcala, Puebla y Veracruz, el Consejo Rector de la Tortilla y la Red de Maíz, quienes coincidieron en fortalecer la coordinación para mantener estabilidad en el mercado.
El funcionario subrayó que el mensaje es contundente: “no hay aumento en el precio de la tortilla”, al tiempo que reiteró el compromiso de garantizar precios justos y avanzar en la soberanía alimentaria.
Refuerzan acciones para estabilizar el mercado
Durante el encuentro se definieron acuerdos específicos orientados a reforzar las medidas vigentes, así como a implementar nuevas acciones para mejorar la cadena de suministro, supervisar costos y evitar prácticas que impacten negativamente en el precio al consumidor.
Las autoridades indicaron que el fortalecimiento del acuerdo también contempla una vigilancia permanente del mercado, con el fin de asegurar que se respeten los compromisos adquiridos y evitar abusos en los puntos de venta.
Presiones en la cadena productiva
A pesar de la postura oficial de no incrementar el precio, representantes del sector han señalado que existen factores que complican la operación de los negocios, como el aumento en energéticos, insumos, refacciones, costos laborales y obligaciones fiscales.
Además, advirtieron que la informalidad y la sobreoferta de establecimientos afectan la rentabilidad. En el país existen más de 130 mil tortillerías, lo que genera una fuerte competencia y reduce los márgenes de ganancia para los negocios formales.
Datos del sector indican que el consumo promedio supera los 65 kilogramos por persona al año, con un precio promedio cercano a los 24 pesos por kilo. Sin embargo, en algunas ciudades del norte del país se han registrado precios de hasta 35 pesos.
Posturas encontradas sobre posibles incrementos
Mientras autoridades federales sostienen que no existe justificación técnica para un aumento —debido a que el precio del maíz y la harina se mantiene estable—, algunos representantes del sector consideran que los costos acumulados en los últimos años podrían derivar en ajustes regionales.
Se han planteado posibles incrementos de entre uno y cuatro pesos en distintas zonas del país, aunque se ha hecho un llamado a evitar abusos y mantener el equilibrio en el mercado.
Supervisión y compromiso con el consumidor
La Profeco mantiene operativos de monitoreo en cientos de tortillerías para verificar precios y evitar irregularidades, mientras que la Secretaría de Economía da seguimiento a las condiciones de la cadena productiva.
Con estas acciones, el Gobierno federal y la industria buscan brindar certidumbre a la población y garantizar el acceso a la tortilla como uno de los alimentos más importantes en la dieta de millones de mexicanos.















