• La aeronave transportaba 428 kilos de cocaína y aterrizó en una pista clandestina
• México señaló que la avioneta venía desde El Salvador; Bukele negó esa versión
• El presidente salvadoreño pidió una aclaración oficial y reveló la identidad de los detenidos
Una avioneta con 428 kilogramos de cocaína fue asegurada el pasado 3 de julio en una pista clandestina del municipio de Tecomán, Colima, durante un operativo de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional. La aeronave fue detectada en vuelo por el Centro Nacional de Vigilancia del Espacio Aéreo (CENAVI), lo que dio inicio a una operación coordinada para interceptarla.
Durante la conferencia matutina del 8 de julio, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que el vuelo había sido identificado inicialmente cerca de El Salvador, lo que llevó al gobierno salvadoreño a exigir una aclaración inmediata.
El presidente Nayib Bukele negó que la avioneta haya ingresado a su espacio aéreo y explicó que, según registros de la red centroamericana de seguridad aérea y del monitoreo de Estados Unidos, la ruta se originó al oeste de Costa Rica y siguió sobre el océano Pacífico, sin pasar por territorio salvadoreño.
Bukele expresó su inconformidad por lo que consideró una afirmación errónea por parte del gobierno mexicano. Aunque dijo estar dispuesto a considerar que pudo tratarse de un malentendido, insistió en que se debe hacer una aclaración más precisa.
En respuesta, García Harfuch aseguró que la aeronave fue detectada a 200 kilómetros al sur de San Salvador, y que por no cumplir con la normatividad aérea, se activó el seguimiento desde distintas bases militares hasta su aterrizaje en Colima.
El presidente salvadoreño también compartió los nombres de los tres detenidos mexicanos durante el operativo:
– Leonardo Alonso “P.”, piloto, originario de Sinaloa
– José Adán “J.”, copiloto, de Chihuahua
– Felipe “V.”, de Michoacán
La aeronave fue identificada como una Cessna Centurion, un modelo monomotor de fabricación estadounidense, popular en décadas pasadas por su capacidad de carga y autonomía, aunque dejó de producirse en 1985.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han revelado la matrícula del avión, pero confirmaron que el caso sigue bajo investigación y forma parte de las acciones para combatir el tráfico de drogas por vía aérea.

















