• Operativo supera las 180 horas con participación de 300 rescatistas
• Construcción de tapón de concreto alcanza la mitad de su ejecución
• Inundación en la zona final dificulta el acceso a los mineros
Las tareas para localizar y rescatar a tres trabajadores atrapados en la mina Santa Fe, en El Rosario, Sinaloa, continúan con avances técnicos relevantes, aunque bajo condiciones adversas que complican el progreso.
Obra clave para estabilizar la mina
El plan de rescate se enfoca en reforzar la seguridad estructural del yacimiento. Como parte de esta estrategia, se construye un tapón de concreto de cinco metros de longitud, diseñado para contener la presión del agua acumulada en el interior. Esta obra presenta un avance del 50% y se desarrolla en etapas de anclaje, armado, cimbrado e inyección.
La intervención responde a la inestabilidad detectada dentro de la mina, así como a la presencia de lodo y filtraciones que representan riesgos para las brigadas.
Trabajos técnicos en paralelo
De forma simultánea, se han retirado 129 metros de material minero, con un avance reciente de 30 metros. Para acelerar las maniobras, estos residuos se almacenan dentro del propio yacimiento, lo que evita traslados y reduce tiempos de operación.
También se ejecutan perforaciones para evaluar el terreno y se realizan trabajos de canalización de agua hacia zonas específicas. A la par, continúan las labores de bombeo con nuevas líneas de energía para disminuir el nivel de inundación.
Inundación retrasa el acceso final
El principal obstáculo se concentra en los últimos 25 metros, donde el alto nivel de agua ha limitado el avance. Esta situación impide el desplazamiento adecuado de los equipos de rescate.
Ante ello, especialistas trabajan en la instalación de bombas más potentes para extraer el líquido. Existe la posibilidad de que los mineros se encuentren en un punto elevado dentro de la mina, donde podría haberse formado una bolsa de aire.
Operativo coordinado y continuo
El despliegue incluye a unos 300 elementos de distintas dependencias, quienes han trabajado sin interrupción durante más de 180 horas. Participan fuerzas federales, estatales, personal técnico y brigadas especializadas.
Hasta el momento, se han explorado más de 3.2 kilómetros de rampas, concentrando los esfuerzos en la zona considerada crítica para ubicar a los trabajadores.
Origen del accidente
El derrumbe ocurrió el 25 de marzo, presuntamente por una falla en el sistema de contención que permitió la filtración de agua, debilitando la estructura interna. De los trabajadores afectados, 21 lograron salir, uno fue rescatado con vida y tres permanecen atrapados.
Las autoridades reiteraron que el operativo continuará bajo estrictas medidas de seguridad hasta lograr el rescate.
















