- La economía mundial crecería 2.7% en 2025, en medio de tensiones comerciales y elevada incertidumbre.
- Estados Unidos mostraría una leve aceleración en 2026, mientras China y Europa perderían impulso.
- América Latina enfrentaría un crecimiento más limitado frente a otras regiones en desarrollo.
La economía global mantiene una trayectoria de expansión contenida, pero más resistente de lo previsto, de acuerdo con el más reciente informe de Banco Mundial. El organismo revisó al alza su proyección para 2025 y estima que el producto interno bruto (PIB) mundial avanzará 2.7%, cuatro décimas más que en su previsión anterior.
Panorama económico mundial
En su informe Perspectivas Económicas Globales, el Banco Mundial señala que, pese al entorno de alta incertidumbre política y al impacto de las tensiones comerciales, la economía internacional ha logrado sostener el crecimiento. Para 2026, prevé una expansión de 2.6%, mientras que en 2027 anticipa un repunte a 2.7%, ambas cifras superiores a las estimaciones publicadas a mediados del año pasado.
Aun así, advierte que la década de 2020 podría convertirse en la de menor crecimiento global desde los años sesenta.
Estados Unidos, China y zona euro
Entre las principales economías, el informe estima que Estados Unidos crecerá 2.2% en 2026, una décima más que en 2025. En contraste, China desaceleraría su expansión hasta 4.4%, lo que representa una reducción de 0.4 puntos porcentuales.
La zona euro también mostraría un menor dinamismo, con un crecimiento de 0.9% en 2026, aunque se espera una ligera recuperación a 1.2% en 2027. En todos los casos, las proyecciones superan las estimaciones previas del organismo.
Economías emergentes y en desarrollo
Para los países emergentes y en desarrollo, el Banco Mundial prevé un crecimiento de 4.2% en el periodo más reciente, así como expansiones de 4% en 2026 y 4.1% en 2027. Estas cifras reflejan una mejora frente a los pronósticos anteriores, impulsadas por una mayor resiliencia interna y una demanda más estable.
América Latina, con menor ritmo
El panorama para América Latina es menos favorable en comparación con otras regiones. El organismo redujo en una décima sus previsiones de crecimiento para la región, que se ubicarían en 2.2% en 2025 y 2.3% en 2026, mientras que para 2027 se mantendría una expansión de 2.6%.
Estas cifras reflejan un menor dinamismo del comercio, restricciones fiscales y desafíos estructurales persistentes.
Comercio, deuda y brecha social
El informe advierte que el comercio global podría desacelerarse de forma marcada en 2026, a medida que se diluyan los efectos del acopio de inventarios y se intensifique el impacto de las medidas arancelarias. No obstante, el Banco Mundial anticipa una recuperación gradual en 2027 conforme disminuya la incertidumbre.
También subraya que el crecimiento moderado está ampliando la brecha en los niveles de vida, ya que mientras las economías avanzadas superan los ingresos per cápita previos a la pandemia, una de cada cuatro economías en desarrollo permanece por debajo de esos niveles.
Llamado a reformas estructurales
“El crecimiento global es cada vez más difícil de generar, aunque más resistente a la incertidumbre política”, afirmó Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial.
Ante este escenario, el organismo exhortó a los gobiernos a liberalizar la inversión privada y el comercio, contener el gasto público y fortalecer la inversión en nuevas tecnologías y educación, como vía para evitar el estancamiento económico y el aumento del desempleo.
















