- Mario Alberto “N”, alias “El Betito”, fue detenido junto con dos personas más en el sur de Monterrey.
- En el operativo se aseguraron armas de fuego, droga, dinero en efectivo y una camioneta.
- El detenido es sobrino de Osiel Cárdenas Guillén y tiene antecedentes por delitos federales.
Detención durante operativo coordinado
La noche del domingo 21 de diciembre, autoridades estatales y federales detuvieron a tres hombres en el sur de Monterrey, Nuevo León, entre ellos Mario Alberto “N”, conocido como “El Betito”. La acción se realizó alrededor de las 19:00 horas sobre la avenida Lázaro Cárdenas, tras un reporte sobre personas armadas a bordo de una camioneta estacionada frente a un establecimiento comercial.
Al notar la presencia de las fuerzas de seguridad, los ocupantes del vehículo intentaron escapar, pero fueron interceptados metros adelante, en el cruce con la avenida Alfonso Reyes, donde se concretó la detención.
Personas aseguradas y objetos decomisados
Los detenidos fueron identificados como Mario Alberto “N”, de 43 años; Raúl “N”, de 45 años, y Kevin Alberto “N”, de 19 años. Todos quedaron a disposición de las autoridades correspondientes para el inicio de las investigaciones.
Durante la revisión, se decomisaron un arma larga, un arma corta, dos cargadores, siete cartuchos útiles, 44 dosis de presunta droga conocida como cristal, una báscula digital, dinero en efectivo y una camioneta tipo Cheyenne Z71 en color blanco.
Perfil criminal de “El Betito”
Mario Alberto “N” es hijo de Mario Cárdenas Guillén, alias “El M1”, y sobrino directo de Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del Cártel del Golfo. Originario de Tamaulipas, ha sido señalado por autoridades como generador de violencia y operador dentro de la facción conocida como “Los Metros”.
Desde finales de la década de los años 2000, su nombre aparece en diversas investigaciones por delitos relacionados con el narcotráfico, tráfico de armas y delincuencia organizada, tanto en México como en reportes de agencias estadounidenses.
Antecedentes judiciales
A lo largo de su historial, “El Betito” ha sido detenido en distintas ocasiones. En 2009 fue arrestado en Tamaulipas, aunque posteriormente quedó en libertad por irregularidades en el proceso. En 2019 fue capturado en el Estado de México por la Fiscalía General de la República, pero en 2022 obtuvo una sentencia absolutoria al considerarse que existía duda razonable sobre los cargos que se le imputaban.
Pese a estas resoluciones, su nombre continuó bajo seguimiento de instancias de inteligencia nacionales y extranjeras.
Participación de fuerzas federales y estatales
En el operativo participaron elementos de Fuerza Civil de Nuevo León, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana estatal, Guardia Nacional, Defensa, el Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía General de la República, la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León y la Agencia Estatal de Investigaciones.
Las autoridades indicaron que se trabaja en la integración de una carpeta de investigación sólida para evitar una nueva liberación y debilitar las estructuras criminales que operan en el noreste del país.

















