• 42 de 54 bancos en México ya adoptan criterios de sostenibilidad
• Se movilizan 794 mil millones de pesos en financiamiento sostenible
• Autoridades y banca impulsan proyectos con enfoque ambiental y social
Avance del sector financiero hacia la sostenibilidad
En el marco de la 89 Convención Bancaria realizada en Cancún, el sector financiero destacó la consolidación de las finanzas sostenibles como una prioridad estratégica. Actualmente, 42 de las 54 instituciones bancarias del país han suscrito el Protocolo de Sostenibilidad, una herramienta que orienta sus operaciones hacia prácticas responsables.
Este instrumento, creado en 2016 y actualizado recientemente, se ha convertido en un referente regional por su alcance e innovación. Paralelamente, la banca ha avanzado en la implementación de la taxonomía sostenible, que permite identificar y clasificar inversiones con impacto ambiental y social.
Crecimiento del financiamiento verde y social
Al cierre de 2025, la banca en México ha canalizado 794 mil millones de pesos en proyectos sostenibles. De ese total, 45% corresponde a financiamiento verde, 31% a proyectos sociales y 24% a bonos etiquetados bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
Este crecimiento refleja una tendencia sostenida, particularmente entre 2024 y 2025, periodo en el que se observó un aumento significativo en la colocación de recursos bajo este enfoque.
Participación del banco central y gestión de riesgos
El Banco de México ha integrado la sostenibilidad dentro de su análisis del sistema financiero. Desde 2017 participa en una red internacional enfocada en impulsar prácticas financieras verdes, que ha crecido de siete a más de 150 instituciones.
Además, desde 2018 el banco central incorpora los riesgos climáticos en sus reportes de estabilidad financiera, fortaleciendo la evaluación de posibles impactos derivados del cambio climático.
Impulso a infraestructura y desarrollo sostenible
Autoridades locales y banca de desarrollo han reforzado el uso de instrumentos financieros como fondos, fideicomisos y bonos para respaldar proyectos de infraestructura, movilidad y seguridad, algunos vinculados a eventos internacionales.
En este contexto, la banca de desarrollo mantiene una cartera sostenible que representa entre el 10 y el 13% de sus proyectos, alineada con los planes de infraestructura nacional que priorizan, entre otros rubros, las energías limpias.
















