- Morena y aliados aprobaron en fast track la nueva Ley General de Aguas y cambios a la Ley de Aguas Nacionales, con 328 votos a favor.
- Se incorporaron 18 modificaciones para atender demandas del campo, principalmente en sucesión, libre alumbramiento y uso agropecuario familiar.
- La reforma establece nuevas sanciones, limita transmisiones de derechos y refuerza el control de Conagua sobre concesiones y manejo del recurso.
Aprobación acelerada en medio de un debate tenso
La Cámara de Diputados avaló en lo general la nueva Ley General de Aguas y reformas a la Ley de Aguas Nacionales. La decisión se tomó en una sesión de más de 15 horas, con 328 votos a favor, 131 en contra y cinco abstenciones. La discusión avanzó con dispensa de trámites, lo que provocó críticas de la oposición, que acusó a Morena de aprobar la reforma en fast track y sin consultas suficientes.
Reservas de última hora para atender demandas del campo
Morena, PT y PVEM presentaron 18 reservas adicionales destinadas a resolver inquietudes de productores agrícolas. Entre los ajustes destacan la inclusión de garantías de sucesión, la regularización del libre alumbramiento y la eliminación de disposiciones que excluían usos ganaderos. Dirigentes campesinos reconocieron avances, aunque insistieron en aclaraciones al artículo 22 sobre derechos amparados en concesiones.
Artículo 22 y el alcance de las transmisiones
El dictamen establece que los derechos derivados de concesiones no pueden transmitirse directamente. Con las modificaciones aprobadas, Conagua podrá reasignar esos derechos en casos de transmisión de propiedad, fusiones, escisiones o sucesiones, debiendo emitir un nuevo título en un máximo de 20 días. Morena defendió que estas precisiones garantizan la herencia de concesiones sin pérdida de volumen.
Reconocimiento a sistemas comunitarios e indígenas
La reforma incorpora el reconocimiento a sistemas comunitarios de agua y servicios para actividades productivas de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas. El manejo y tratamiento del recurso podrá apegarse a sus propios sistemas normativos, bajo el marco del artículo segundo constitucional.
Tecnificación de riego y límites al uso del agua
Se establece la tecnificación de sistemas de riego como parte de la política hídrica. El uso, reúso y explotación del agua no podrá exceder los volúmenes autorizados, y cualquier reducción o cancelación deberá realizarse previa valoración técnica e información a los usuarios. También se determinó que desvíos de cauces no serán sancionados cuando correspondan a uso agropecuario familiar o doméstico.
Endurecimiento de sanciones y creación de delitos hídricos
La reforma integra un nuevo catálogo de delitos vinculados al uso indebido del agua. Se fijan multas que van desde 2,160 hasta 30,000 UMA para quienes cambien el uso concedido o cedan volúmenes a terceros; en caso de reincidencia, las sanciones podrán incrementarse y derivar en la revocación del título. Quien obtenga concesiones mediante sobornos enfrentará penas de uno a ocho años de prisión, y en casos de cohecho cometido por servidores públicos, las penas pueden llegar a 14 años.
Nueva estructura de gestión y Fondo de Reserva
La ley crea el Fondo de Reserva de Aguas Nacionales, administrado por Conagua, que integrará volúmenes provenientes de concesiones extinguidas o cedidas a la autoridad. Además, se refuerza el Programa Nacional Hídrico con criterios de equidad, sostenibilidad y protección ambiental, y se establece la obligación de que unidades y distritos de riego reporten cada año volúmenes utilizados, superficie cultivada y producción.
Choque político y acusaciones cruzadas
El debate derivó en confrontaciones entre legisladores. Morena acusó al PAN de concentrar concesiones y denunció la existencia de un supuesto “cártel del agua”. Diputados de oposición señalaron que la reforma es centralista, recaudatoria y riesgosa para el campo, y afirmaron que no se consultó adecuadamente a pueblos originarios. A pesar de las objeciones, Morena y aliados mantuvieron los votos necesarios para avanzar el dictamen.
Turno al Senado para discusión final
Tras concluir la discusión en lo particular y desahogar más de 500 reservas, la minuta será enviada al Senado para su análisis y votación. El oficialismo anticipa un respaldo favorable, mientras la oposición prevé continuar la batalla política alrededor de los alcances y efectos de la reforma.
















