- El Congreso aprobó el acuerdo final tras 43 días, el cierre más largo en la historia de EE.UU.
- Donald Trump firmará el paquete para reactivar operaciones y pagar salarios atrasados.
- El debate sobre los subsidios de salud continuará y podría influir en las elecciones de 2026.
Congreso aprueba el acuerdo y pone fin a la parálisis federal
La Cámara de Representantes aprobó por 222 votos a favor y 209 en contra el paquete de financiamiento temporal que reabre el Gobierno federal tras más de seis semanas de cierre. Seis demócratas apoyaron el proyecto junto a los republicanos, mientras que sólo dos republicanos votaron en contra. El proyecto, previamente autorizado por el Senado, fue enviado al presidente Donald Trump, quien anunció que lo firmará de inmediato para restablecer operaciones en todas las dependencias federales.
Contenido del acuerdo aprobado
El paquete incluye financiamiento temporal hasta enero, tres proyectos de ley para agricultura, construcción militar, veteranos y agencias legislativas, pago retroactivo para empleados federales suspendidos y la reversión de despidos realizados durante el cierre. Medios estadounidenses informaron que se agregó discretamente una cláusula que permitiría a legisladores republicanos demandar al Gobierno por los costos derivados de investigaciones relacionadas con el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
Impacto del cierre más prolongado
La parálisis provocó cancelaciones de vuelos, retrasos en la ayuda alimentaria para millones de personas, suspensión de sueldos para más de 670 mil empleados federales y pérdidas económicas de hasta 14 mil millones de dólares. La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó una caída de 1.5 puntos porcentuales en el crecimiento económico del trimestre.
Debate político: desacuerdos sobre salud pública
El punto más conflictivo fue la exclusión de la extensión de los subsidios del Obamacare, que vencen a fin de año. La representante Alexandria Ocasio-Cortez acusó al Gobierno de actuar con “crueldad” al detener fondos de alimentación de los que dependen 42 millones de personas. Los republicanos aceptaron someter el tema a una votación por separado en diciembre.
Un cierre que terminó sin concesiones sustantivas
Dirigentes de ambos partidos reconocieron que, tras semanas de presión pública y costos operativos, el cierre terminó sin cambios relevantes respecto a las posiciones iniciales. “Los cierres nunca cambian el resultado, sólo incrementan el costo para el pueblo estadounidense”, señaló el republicano Tom Cole.
















