- La administración de Donald Trump ampliará la Política de Ciudad de México para bloquear recursos a programas vinculados con aborto y agendas de diversidad.
- La medida afectará más de 30 mil millones de dólares en asistencia exterior, incluidos 8 mil millones destinados a salud global.
- El veto alcanzará a ONG extranjeras, organizaciones internacionales y ONG estadounidenses que operen fuera del país.
Alcance de la nueva prohibición
El gobierno de Estados Unidos publicará tres nuevas normativas que amplían la llamada Política de Ciudad de México, conocida por sus críticos como “ley mordaza global”. Con ello, la ayuda exterior estadounidense no podrá financiar servicios relacionados con el aborto ni iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), de acuerdo con información del Departamento de Estado.
A diferencia de versiones previas, la restricción ya no se limitará a organizaciones sin fines de lucro extranjeras: también aplicará a organismos internacionales y a organizaciones estadounidenses que desarrollen actividades fuera del país.
Antecedentes y ampliaciones
La Política de Ciudad de México fue instaurada en 1984 durante el mandato de Ronald Reagan. Tradicionalmente, se ha activado con gobiernos republicanos y derogado por administraciones demócratas. En su primer mandato, Trump ya la había extendido para abarcar todos los fondos de asistencia en salud global, más allá de la planificación familiar.
Tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, la política fue restablecida y ahora se amplía para impedir que la asistencia exterior subsidie, además del aborto, lo que la administración denomina “ideología de género” y “equidad discriminatoria”.
Impacto institucional y geopolítico
En paralelo a esta decisión, el gobierno estadounidense desmanteló la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, lo que ya había provocado recortes severos a programas de ayuda en múltiples países. La nueva normativa profundiza ese giro, con efectos aún por cuantificar en organizaciones que dependen de recursos estadounidenses.
Además, en noviembre pasado, Washington instruyó a sus embajadas a monitorear a países cuyas autoridades promuevan o financien el aborto, la eutanasia, el cambio de sexo en menores o políticas de diversidad, como parte de su revisión de la asistencia exterior.
















