• Francia solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU ante el riesgo de escalada.
• Rusia, China, Brasil y la Unión Africana pidieron moderación y cese inmediato de hostilidades.
• Canadá y Australia respaldaron la ofensiva al considerar que el programa nuclear iraní representa una amenaza.
La ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán desató una ola de reacciones diplomáticas que evidencian la fractura en la comunidad internacional. Mientras varios gobiernos condenaron la operación y advirtieron sobre el riesgo de una guerra regional, otros respaldaron la acción al considerar que el programa nuclear iraní constituye un peligro para la estabilidad global.
Consejo de Seguridad entra en escena
A petición de Francia, Baréin, Colombia, Rusia y China, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una sesión urgente en Nueva York para analizar la situación. El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que la escalada es “peligrosa para todos” y debe cesar de inmediato.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó la violencia y pidió “el cese inmediato de las hostilidades”, alertando sobre las consecuencias globales de un conflicto de mayor escala.
Europa pide contención
Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rechazó “la acción militar unilateral de EU e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil”, aunque también criticó “las acciones del régimen iraní”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, llamaron a “la máxima moderación” y subrayaron la necesidad de garantizar la seguridad nuclear en la región.
El gobierno del Reino Unido instó a evitar que la crisis derive en un conflicto regional más amplio, mientras que Noruega cuestionó la legalidad de un ataque “preventivo” si no existe una amenaza inminente.
Rusia y China advierten “catástrofe”
Rusia calificó la ofensiva como una “peligrosa aventura” que amenaza a Oriente Medio con una “catástrofe”. Su cancillería sostuvo que la acción busca “destruir” al gobierno iraní por negarse a someterse “al dictado de la fuerza y el hegemonismo”.
Por su parte, China pidió el “cese inmediato” de la violencia y exhortó a reanudar el diálogo. La diplomacia china subrayó que deben respetarse la soberanía y la integridad territorial de Irán.
Respaldo de aliados de Washington
En contraste, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó que su país respalda las medidas adoptadas por Estados Unidos para impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, sostuvo que el programa nuclear iraní representa una amenaza para la paz y la seguridad mundiales, por lo que mostró su apoyo a la acción estadounidense.
América Latina y África llaman al diálogo
El gobierno de Brasil, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, expresó “profunda preocupación” y exhortó a respetar el derecho internacional y ejercer la máxima contención.
La Unión Africana pidió moderación y una desescalada urgente, advirtiendo que una confrontación prolongada podría afectar mercados energéticos, seguridad alimentaria y estabilidad económica global.
En conjunto, las reacciones reflejan la magnitud de la crisis y el temor compartido de que el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán trascienda fronteras y altere el equilibrio geopolítico mundial.

















