- El Brent cerró en 76.30 dólares por barril y el WTI en 72.08 dólares, con pérdidas superiores al 2%.
- Los nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán retrasan la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas petroleras del mundo.
- La expectativa de una menor demanda de energía por la desaceleración económica mundial presionó los precios del crudo.
El petróleo pierde terreno tras una jornada de alta volatilidad
Los precios internacionales del petróleo cerraron este jueves con fuertes pérdidas luego de una sesión marcada por la incertidumbre derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El crudo Brent retrocedió 1.72 dólares, equivalente al 2.2%, para finalizar en 76.30 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) cayó 1.44 dólares, es decir, 1.96%, y concluyó la jornada en 72.08 dólares por barril.
Durante las primeras horas del día ambos indicadores registraban avances impulsados por la tensión geopolítica, pero el comportamiento del mercado cambió conforme aumentó la preocupación por el impacto económico del conflicto.
La tensión militar mantiene la incertidumbre sobre el suministro
El mercado reaccionó a los nuevos enfrentamientos entre ambos países, luego de que fuerzas iraníes atacaran infraestructura militar estadounidense en naciones del Golfo Pérsico, como respuesta a bombardeos realizados por Washington sobre instalaciones iraníes.
La escalada del conflicto debilitó las expectativas de una estabilización en la región y retrasó la reapertura total del estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
Antes del conflicto, aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial transitaba diariamente por esta ruta estratégica.
El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico
Las nuevas hostilidades también incrementaron la preocupación del sector naviero y asegurador.
Compañías especializadas en seguros contra riesgos de guerra recomendaron a diversas navieras suspender temporalmente algunos recorridos por el estrecho o revisar las condiciones de cobertura ante el incremento de los riesgos para las embarcaciones.
De acuerdo con estimaciones de analistas financieros, el flujo de petróleo proveniente del Golfo Pérsico había recuperado cerca del 80% de su nivel habitual tras la reapertura parcial de Ormuz; sin embargo, los recientes ataques redujeron nuevamente esa recuperación hasta alrededor del 70%.
El temor a una menor demanda presiona los precios
A pesar de las amenazas sobre el suministro energético, los inversionistas enfocaron su atención en las perspectivas de crecimiento económico mundial.
Las preocupaciones por una inflación persistente y una posible desaceleración de la actividad económica fortalecieron la expectativa de una reducción en el consumo de combustibles, lo que terminó presionando las cotizaciones internacionales del petróleo.
Especialistas consideran que este factor tuvo un mayor peso que el riesgo inmediato sobre la oferta.
Analistas prevén un escenario todavía incierto
Expertos del sector energético estiman que el conflicto podría seguir provocando episodios de volatilidad mientras no exista una solución diplomática entre Washington y Teherán.
También advierten que cualquier interrupción adicional en el tránsito por el estrecho de Ormuz tendría un impacto inmediato en los mercados internacionales, debido a la importancia estratégica de esta vía para el suministro mundial de petróleo.















