- Islamabad anunció una “guerra abierta” y bombardeó Kabul y otras ciudades clave.
- Pakistán reporta hasta 275 presuntos talibanes muertos; Kabul afirma haber causado bajas al ejército pakistaní.
- El conflicto se profundiza por el TTP, la Línea Durand y el colapso del alto el fuego de 2025.
La confrontación entre Pakistán y Afganistán dio un giro crítico el 27 de febrero de 2026, cuando el gobierno pakistaní confirmó ataques aéreos contra objetivos en Kabul, Kandahar y otras provincias, y declaró formalmente una “guerra abierta” contra las autoridades talibanas.
El ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, publicó en X: “Nuestra paciencia ha llegado al límite. A partir de ahora, es la guerra abierta entre nosotros y ustedes”. La ofensiva ocurrió tras varios días de enfrentamientos en la frontera común y acusaciones mutuas por ataques armados.
Bombardeos y cifras en disputa
El ejército de Pakistán informó que sus fuerzas ejecutaron misiles aire-tierra contra instalaciones militares en Kabul, Kandahar, Paktia, Nangarhar y Paktika. Según el portavoz militar Ahmed Sharif Chaudhry, los bombardeos dejaron cerca de 275 presuntos talibanes y “terroristas” muertos, alrededor de 400 heridos y unos 75 puestos destruidos. También confirmó la muerte de 12 soldados pakistaníes y 27 heridos en los combates recientes.
Desde Kabul, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid aseguró que las fuerzas afganas abatieron a 40 militares pakistaníes en un asalto fronterizo y negó algunas de las cifras difundidas por Islamabad. Además, advirtió que se reanudarán operaciones aéreas “a gran escala” contra posiciones pakistaníes.
Ambos gobiernos mantienen versiones contradictorias sobre el alcance real de los daños y el número de víctimas, mientras en la capital afgana se reportaron explosiones y columnas de humo tras los ataques.
El origen de la crisis: insurgencia y frontera histórica
La actual escalada se inscribe en un deterioro progresivo de las relaciones desde que los talibanes retomaron el poder en 2021. Islamabad acusa a Kabul de permitir que el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) opere desde territorio afgano para ejecutar atentados en Pakistán. Solo en 2025 se registraron más de 600 ataques atribuidos a este grupo, según datos citados por organismos especializados en monitoreo de conflictos.
El gobierno afgano rechaza esas acusaciones y sostiene que no respalda acciones contra su vecino.
A la disputa de seguridad se suma la controversia histórica por la Línea Durand, frontera de 2 mil 640 kilómetros establecida en 1893 que divide a la población pastún. Afganistán no la reconoce formalmente como límite internacional, mientras Pakistán la considera válida bajo el principio de continuidad territorial heredada.
Fin de la tregua y efectos regionales
Tras enfrentamientos que dejaron más de 70 muertos en octubre de 2025, ambas partes acordaron un alto el fuego con mediación internacional. Sin embargo, la tregua se debilitó en los meses siguientes y quedó oficialmente rota con los bombardeos de febrero de 2026.
La crisis impacta además en el comercio y la estabilidad regional. Los cierres de pasos fronterizos como Torkham y Chaman redujeron significativamente el intercambio bilateral a inicios de 2026. Paralelamente, Pakistán aceleró la expulsión de refugiados afganos, aumentando la presión humanitaria.
Potencias como India y China siguen de cerca la evolución del conflicto, dadas sus inversiones y vínculos estratégicos en la región.
Aunque las autoridades talibanas han manifestado disposición a negociar, hasta ahora no se observan señales claras de desescalada. La confrontación marca una ruptura profunda entre dos vecinos que durante años mantuvieron cooperación política y de seguridad.
















