- El juez fijó plazo al Departamento de Justicia para resolver sobre el aislamiento del fundador del Cártel de Guadalajara.
- La defensa denuncia condiciones carcelarias extremas y sin contacto familiar desde su extradición en febrero.
- EU ya descartó aplicar la pena de muerte contra Caro Quintero, acusado de narcotráfico y del asesinato de un agente de la DEA.
Decisión pendiente del Departamento de Justicia
El juez federal Frederic Block, de la Corte del Distrito Este de Nueva York, dio al Departamento de Justicia de Estados Unidos hasta el lunes 18 de agosto para responder a la solicitud de los abogados de Rafael Caro Quintero de flexibilizar las estrictas condiciones de aislamiento que enfrenta en prisión.
Argumentos de la defensa
La defensa, encabezada por Mark DeMarco, afirmó que desde su entrega a Estados Unidos en febrero —junto con otros 28 narcotraficantes—, Caro Quintero solo ha tenido una o dos llamadas breves y monitoreadas con su familia. Señalan que vive en una celda sin ventanas, con luz encendida todo el tiempo, sin acceso a ejercicio, con comida entregada por una ranura y sin suficiente ropa o cobijas para enfrentar el frío.
Solicitud de cambio de condiciones
Los abogados consideran que estas medidas “vulneran el derecho al debido proceso, a la defensa efectiva y a la libertad de expresión”. Piden trasladarlo a un penal menos restrictivo o, en su defecto, modificar disposiciones de las Medidas Administrativas Especiales que lo mantienen incomunicado, salvo con su equipo legal.
Contexto judicial
El Departamento de Justicia ya determinó que no buscará la pena de muerte contra Caro Quintero, acusado de narcotráfico, pertenencia a organización criminal, uso de armas y el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena. Tampoco pedirá la pena capital contra Ismael “El Mayo” Zambada ni contra Vicente Carrillo Fuentes, alias “El Viceroy”.
















