• Tesoro de Estados Unidos sanciona a tres personas, dos casinos y una empresa vinculados al CDN
• Autoridades acusan uso de centros de apuestas para lavado de dinero, narcotráfico y violencia
• Activos quedan congelados y se prohíben operaciones con ciudadanos y empresas estadounidenses
Estados Unidos reforzó su estrategia contra el Cártel del Noreste (CDN) mediante la imposición de sanciones dirigidas a su red financiera, operativa y de apoyo, integrada por negocios y personas clave en la frontera norte de México.
Golpe a la red financiera del cártel
El Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), anunció medidas contra dos casinos ubicados en Tamaulipas, así como contra una empresa operadora y tres individuos señalados de facilitar actividades ilícitas.
De acuerdo con las autoridades, el CDN mantiene una presencia relevante en Nuevo Laredo, zona estratégica por su conexión directa con Laredo, Texas, uno de los cruces comerciales más importantes entre ambos países.
Centros de apuestas como eje de operaciones ilícitas
Entre los negocios sancionados se encuentran el Casino Centenario, en Nuevo Laredo, y el Diamante Casino, en Tampico. Ambos habrían sido utilizados como instrumentos para blanquear recursos provenientes de actividades ilegales.
El Tesoro estadounidense señaló que el Casino Centenario no solo funcionaba para lavar dinero, sino también como punto de almacenamiento de drogas como fentanilo y cocaína. Además, se le vincula con prácticas de intimidación y violencia, ya que en sus instalaciones se habrían cometido actos de tortura contra presuntos adversarios del cártel.
La empresa Comercializadora y Arrendadora de México (CAMSA), encargada de operar estos establecimientos, también fue sancionada por su presunto papel en el soporte financiero y logístico del grupo criminal.
Operadores clave bajo sanción
Las medidas también alcanzan a tres figuras consideradas estratégicas dentro del funcionamiento del CDN.
Eduardo Javier Islas Valdez, conocido como “Crosty”, es señalado como responsable de coordinar el tráfico de personas en la zona de Nuevo Laredo, supervisando el cruce de migrantes hacia Estados Unidos.
Juan Pablo Penilla Rodríguez, abogado vinculado a Miguel Ángel Treviño Morales, alias “Z-40”, es acusado de fungir como enlace entre el líder encarcelado y la actual estructura del cártel, lo que habría permitido mantener su influencia dentro de la organización.
Asimismo, Jesús Reymundo Ramos Vázquez es identificado como un colaborador que, bajo la figura de activista, habría promovido acciones para favorecer la imagen del cártel, incluyendo campañas de desinformación y denuncias contra autoridades.
Congelamiento de activos y restricciones
Como consecuencia de estas sanciones, todos los bienes e intereses de los implicados dentro de la jurisdicción estadounidense quedan bloqueados. También se prohíbe cualquier tipo de transacción con ellos por parte de ciudadanos o empresas de Estados Unidos.
Las autoridades advirtieron que cualquier persona o entidad que mantenga relaciones comerciales con los sancionados podría enfrentar medidas adicionales.
Estrategia para debilitar al CDN
El gobierno estadounidense subrayó que estas acciones forman parte de un esfuerzo para desmantelar las fuentes de financiamiento del Cártel del Noreste, al que considera una organización de alto impacto en delitos como el tráfico de drogas, la trata de personas, el lavado de dinero y la extorsión.
Con estas medidas, busca reducir la capacidad operativa del grupo y frenar su influencia en la región fronteriza.

















