- Washington sancionó a cuatro empresas y bloqueó cuatro buques petroleros
- EU sostiene que las embarcaciones forman parte de una “flota fantasma”
- Las medidas buscan aumentar la presión contra el gobierno de Nicolás Maduro
El gobierno de Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra cuatro empresas vinculadas al transporte de petróleo venezolano, como parte de su estrategia para reforzar la presión económica y política sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), fueron identificados cuatro buques petroleros asociados a estas compañías como “bienes bloqueados”, lo que implica su congelamiento e inmovilización, aunque sin que pasen a ser confiscados.
Empresas y buques sancionados
Entre las entidades sancionadas se encuentran Corniola Limited y Krape Myrtle, propietaria y operadora del petrolero Nord Star, el cual quedó designado como activo bloqueado. También fue sancionada Winky International, relacionada con el buque Rosalind, también conocido como Lunar Tide.
Asimismo, Aries Global Investment fue incluida en la lista de sanciones, junto con dos de sus embarcaciones dedicadas al transporte de crudo: Della y Valiante, que quedaron igualmente sujetos a congelamiento.
Señalamientos sobre una “flota fantasma”
Washington afirmó que varios de estos buques formarían parte de una llamada “flota fantasma”, utilizada por Caracas para exportar petróleo y evadir sanciones internacionales. Según la postura del gobierno estadounidense, estas operaciones continúan generando recursos financieros que sostienen al gobierno venezolano.
Las autoridades señalaron que los activos bloqueados no pueden ser utilizados, trasladados ni involucrados en operaciones comerciales sin autorización federal, aunque siguen siendo propiedad de las empresas sancionadas.
Presión económica y militar contra Venezuela
El paquete de sanciones se suma a otras medidas anunciadas por la OFAC los días 11 y 19 de diciembre, que incluyeron castigos contra familiares y personas cercanas a Maduro. Desde mediados de año, Estados Unidos ha intensificado su campaña de presión, con despliegues militares en el Caribe y operaciones contra presuntas narcolanchas vinculadas al tráfico de drogas.
Además, el gobierno estadounidense ha acusado al chavismo de apropiarse de activos de empresas petroleras de origen estadounidense en Venezuela, lo que ha derivado en la advertencia de posibles confiscaciones de petroleros sancionados, una medida que ya ha sido aplicada en ocasiones previas.
















