- La Línea de Crédito Flexible del FMI protege a México ante choques externos
- Especialistas y Hacienda prevén su renovación por 35 mil millones de dólares
- Mantenerla da confianza a los mercados y refuerza la estabilidad económica
Renovación en evaluación
En los próximos días, la Comisión de Cambios —integrada por la Secretaría de Hacienda (SHCP) y el Banco de México (Banxico)— definirá si México renovará la Línea de Crédito Flexible (LCF) del Fondo Monetario Internacional (FMI) por otros dos años. El monto actual asciende a 35 mil millones de dólares.
El titular de Hacienda, Edgar Amador Zamora, señaló que los resultados de la revisión anual del FMI fueron positivos: “No vemos ningún inconveniente; la evaluación fue correcta, con buena apreciación respecto del comportamiento fiscal y económico del país”.
Un respaldo clave ante crisis
Analistas del sector financiero consideran que México debe mantener la LCF aunque nunca la haya utilizado. Destacan que, junto con las reservas internacionales —que superan los 250 mil millones de dólares— y la línea de intercambio de divisas con la Reserva Federal de Estados Unidos por 60 mil millones, la línea del FMI actúa como escudo frente a choques externos y genera confianza en los mercados internacionales.
El presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, Víctor Manuel Herrera, aseguró que conservarla es una medida prudente, incluso con los altos niveles de reservas actuales.
Un seguro que refuerza la confianza
Ramsé Gutiérrez, codirector de Inversiones en Franklin Templeton, coincidió en que la LCF debe mantenerse porque “es un seguro que se espera no usar, pero que brinda protección ante la volatilidad”. Explicó que contar con este respaldo proyecta fortaleza macroeconómica y envía una señal positiva a los inversionistas locales y extranjeros.
“En conjunto, la LCF, las reservas internacionales y la línea de intercambio con la Fed ofrecen certeza de que México puede responder ante cualquier contingencia financiera global”, añadió.
Condiciones del FMI
El acceso a esta línea de crédito no está disponible para todos los países. Solo aquellos con fundamentos económicos sólidos y políticas fiscales responsables pueden mantenerla. México aprobó la evaluación del FMI sin observaciones y se perfila para continuar dentro del programa.
La Línea de Crédito Flexible permite disponer de recursos de manera inmediata en caso de crisis, sin condiciones adicionales, para atender desequilibrios en la balanza de pagos y reforzar la confianza de los inversionistas.
Antecedentes
México fue el primer país en acceder a esta herramienta en abril de 2009, con un monto inicial de 47 mil millones de dólares. Desde entonces se ha renovado seis veces, alcanzando un máximo de 88 mil millones en 2017. En 2019, a solicitud del gobierno de López Obrador, se redujo a 61 mil millones y posteriormente al nivel actual de 35 mil millones.
Las reservas internacionales también se fortalecieron con la revalorización del oro: el país posee 3.86 millones de onzas troy con un valor de 14 mil 775 millones de dólares a septiembre, frente a los 10 mil millones registrados un año antes.















