- México pedirá a Washington precisar el alcance del decreto que amenaza con aranceles a países que apoyen a Cuba.
- La presidenta advierte que la medida podría agravar la crisis humanitaria en la isla.
- China y el gobierno cubano rechazan la decisión de Trump y denuncian presión económica y política.
México solicita explicación formal a Washington
Desde Baja California, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a solicitar una comunicación directa con el Departamento de Estado de Estados Unidos para conocer con precisión los alcances del anuncio del presidente Donald Trump sobre la posible imposición de aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
La mandataria subrayó que el gobierno mexicano debe contar con información clara antes de tomar cualquier decisión y reiteró que México privilegiará siempre la vía diplomática para evitar riesgos económicos y políticos para el país.
Advertencia por riesgo humanitario en Cuba
Sheinbaum advirtió que la aplicación de aranceles a países que brindan apoyo energético a Cuba podría provocar una crisis humanitaria de gran alcance, con afectaciones directas en sectores sensibles como hospitales, servicios básicos, alimentación y generación de electricidad.
Señaló que México defiende los principios de soberanía y libre autodeterminación de los pueblos, y que buscará alternativas para mantener una postura solidaria y humanitaria sin comprometer la estabilidad nacional. También aclaró que este tema no fue abordado en su llamada reciente con Trump.
Escalada de tensión y decreto estadounidense
La postura mexicana se da luego de que Trump firmara una orden ejecutiva que faculta a su gobierno a imponer aranceles a países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba, al considerar que la isla representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que derivó incluso en la declaración de una emergencia nacional.
Respuesta del gobierno cubano
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Washington de intentar “asfixiar la economía cubana” y calificó la medida como una agresión contra la población. En el mismo sentido, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció una nueva escalada del bloqueo económico y el uso de la coerción para impedir el suministro de combustibles a la isla.
Reacciones internacionales y contexto regional
China expresó su rechazo a la amenaza de aranceles. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, calificó las medidas como “inhumanas” y reiteró el respaldo de Beijing a Cuba frente a la injerencia externa. Al mismo tiempo, embajadas y empresas extranjeras en la isla han comenzado a revisar planes de contingencia ante el deterioro del entorno económico y energético.
En este contexto, México ha reiterado que el suministro de petróleo a Cuba responde a decisiones soberanas y humanitarias, y que cualquier postura oficial se definirá con base en información precisa y canales diplomáticos.
















