• Los migrantes eran originarios de Centroamérica y México; fueron entregados a la Patrulla Fronteriza.
• El conductor, de 24 años, enfrenta cargos por tráfico de personas con pena mínima de 10 años de prisión.
• El hallazgo ocurre en medio de redadas y deportaciones reforzadas por el gobierno de Donald Trump.
Descubrimiento durante una inspección en carretera
Las autoridades de Texas localizaron a 23 migrantes indocumentados escondidos en la cabina de descanso de un camión, interceptado el 28 de noviembre en el condado de La Salle, al norte de Laredo.
El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) informó que el vehículo fue detenido porque el conductor manejaba sin la licencia comercial requerida y circulaba por el arcén de la carretera. Durante la revisión, un perro policía detectó la presencia de personas dentro del camión, que viajaba sin carga.
Detención del conductor y situación legal
El conductor, identificado como John David Amaya, residente de Laredo, fue arrestado en el lugar.
En caso de ser declarado culpable de tráfico de personas, podría enfrentar una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión conforme a las leyes de Texas.
Los 23 migrantes, originarios de Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras y México, fueron entregados a la Patrulla Fronteriza para su procesamiento.
Contexto de políticas migratorias más estrictas
El hallazgo ocurrió en un momento en que la administración de Donald Trump mantiene una campaña intensiva de detenciones y deportaciones.
El gobierno afirma que los cruces irregulares se han reducido al mínimo y que más de dos millones de migrantes han abandonado el país desde enero de 2025, entre ellos 1.6 millones de manera voluntaria.
Trump ha calificado la situación en la frontera como una “invasión” y ha vinculado la inmigración irregular con criminalidad, aunque estudios independientes muestran cifras distintas.
Según el Instituto Cato, solo el 5% de las personas detenidas por ICE desde el inicio del año fiscal han sido condenadas por delitos violentos, y cerca del 70% no registra antecedentes. El Departamento de Seguridad Nacional rebate estos datos y asegura que el 70% de los detenidos enfrenta cargos o condenas en Estados Unidos.















