• Los precios al consumidor aumentaron 4.59% anual, su nivel más alto desde octubre de 2024
• Productos agropecuarios y servicios impulsaron el alza inflacionaria
• Banxico mantiene cautela tras recorte de tasa y evalúa próximos movimientos
Presión inflacionaria se intensifica en marzo
La inflación en México registró un repunte durante marzo de 2026, al ubicarse en 4.59% anual, con lo que suma dos meses consecutivos fuera del rango objetivo del Banco de México (3% ±1 punto porcentual). De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Índice Nacional de Precios al Consumidor avanzó 0.86% respecto al mes anterior.
Aunque el dato se mantuvo ligeramente por debajo de las expectativas del mercado, representa un incremento frente al 4.02% registrado en febrero y marca su nivel más alto desde octubre de 2024.
Servicios y alimentos impulsan el alza
Al interior del reporte, la inflación subyacente —que excluye productos volátiles— se ubicó en 4.45% anual. Dentro de este componente, los servicios aumentaron 4.51%, mientras que las mercancías registraron un incremento de 4.38%.
Por su parte, la inflación no subyacente mostró una aceleración significativa al alcanzar 5.05% anual. Este comportamiento fue impulsado principalmente por los productos agropecuarios, cuyos precios subieron 8.77%, destacando el encarecimiento de frutas y verduras con un aumento de 21.77%.
Productos que más subieron y bajaron
El jitomate fue el producto con mayor incidencia en la inflación mensual, con un incremento de 42.01%. También destacaron aumentos en pepino (42.71%), transporte aéreo (26.28%), limón (18.26%), tomate verde (16.46%) y papa (14.92%).
En contraste, algunos productos contribuyeron a aliviar la presión sobre los hogares. Entre ellos, los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga bajaron 3.59%, el huevo disminuyó 2.69% y la carne de cerdo retrocedió 1.28%. También registraron caídas los nopales, la papaya y otras frutas.
Decisiones y perspectiva de Banxico
En este contexto, el Banco de México recortó recientemente su tasa de interés de 7.00% a 6.75% en una decisión dividida. A pesar del entorno inflacionario, el banco central retomó su ciclo de flexibilización, aunque con cautela ante los riesgos externos y la persistencia de presiones en los precios.
La institución ha señalado que seguirá evaluando la evolución de la inflación y no descarta nuevos ajustes en la tasa en los próximos meses. Además, mantiene su previsión de que la inflación converja a la meta del 3% hacia el segundo trimestre de 2027.
Factores externos presionan la inflación
El entorno internacional también ha influido en la dinámica de precios, especialmente por el aumento en los costos de energéticos derivado de tensiones globales. Estos factores han elevado las expectativas inflacionarias para los primeros meses del año.

















