• Paro parcial dejó 759 recorridos cancelados y afectó varias líneas del Metro
• Sindicato denuncia que 70% de los trenes carece de mantenimiento adecuado
• Trabajadores advierten que aumentarán protestas si no hay acuerdos inmediatos
El conflicto entre el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo y el Gobierno de la Ciudad de México se mantiene sin solución y podría escalar en las próximas horas. El gremio advirtió que, si no se atienden sus demandas, incrementará el número de trabajadores en paro y reforzará las medidas de presión.
El paro parcial realizado recientemente dejó un impacto considerable en la operación del Metro, con 759 recorridos cancelados. De estos, 557 se debieron a la falta de personal y 202 a la ausencia de materiales necesarios para garantizar el servicio.
Aunque la red operó de manera regular al día siguiente, las estaciones y trenes registraron alta saturación, reflejo de las afectaciones acumuladas.
Afectaciones se concentran en líneas clave
La línea 3 fue la más perjudicada, con 99 recorridos cancelados por falta de personal. También se reportaron afectaciones importantes en la línea B con 79, la línea 6 con 73 y la línea 9 con 54.
Otras líneas como la 1, 2, 4, 5, 7, 8, A y 12 registraron cancelaciones en menor medida, pero suficientes para generar retrasos, aglomeraciones y tiempos de espera prolongados para los usuarios.
En condiciones normales, el Metro realiza cerca de 2 mil 779 recorridos diarios, con un cumplimiento cercano al 98%, lo que contrasta con la reducción observada durante la jornada de protesta.
Deterioro del sistema y falta de mantenimiento
El sindicato alertó sobre el estado crítico del sistema, al señalar que el 70% de los trenes no ha recibido mantenimiento general, a pesar de haber superado ampliamente su vida útil recomendada.
De un total de 391 trenes, muchos han recorrido más de 2 millones de kilómetros, cuando el mantenimiento mayor debe realizarse cada 750 mil. Además, el 30% restante solo recibe mantenimiento parcial.
A esta situación se suma que 84 trenes están fuera de servicio por falta de refacciones, mientras que únicamente 68 unidades operan en condiciones óptimas, principalmente en las líneas 1 y 12.
El gremio también advirtió sobre el deterioro de las instalaciones fijas, muchas con más de cinco décadas de antigüedad, así como el mal estado de las vías, lo que representa un riesgo para la seguridad.
Exigencias laborales y presión al gobierno
Entre las principales demandas del sindicato destacan el mantenimiento integral de trenes, vías e instalaciones, así como la entrega puntual del presupuesto aprobado por el Congreso local.
También solicitan un incremento salarial del 6%, ajustes en tabuladores, operación directa de proyectos de modernización y la reactivación de servicios como el Cendi de Tláhuac.
Además, piden que los subsidios a grupos vulnerables sean cubiertos directamente por el gobierno capitalino y no por el Metro, para evitar afectaciones financieras al sistema.
El sindicato acusó a las autoridades de retrasar soluciones y de no atender de manera efectiva sus solicitudes, lo que ha prolongado el conflicto.
Escenario incierto ante posible escalada
Las negociaciones continúan, pero sin acuerdos definitivos. Mientras la administración del Metro asegura que hay avances, los trabajadores sostienen que no existen respuestas concretas.
Ante este panorama, el sindicato reiteró que mantendrá y ampliará sus protestas hasta que se garanticen condiciones adecuadas de operación, mantenimiento y seguridad.
El posible incremento en las movilizaciones ocurre en un momento de alta demanda del servicio, lo que podría generar mayores complicaciones en la movilidad de millones de personas en la Ciudad de México.
















