- Moody’s advierte que el bajo crecimiento económico reduce el margen del gobierno para estabilizar la deuda pública.
- La deuda pública habría pasado de 49% del PIB en 2025 y podría superar 52% en 2026, según la calificadora.
- Los intereses de la deuda absorberían cerca de 18% de los ingresos gubernamentales durante este año.
Menor crecimiento limita las finanzas públicas
México enfrenta una combinación de bajo crecimiento económico, mayor deuda y rigidez fiscal que limita el margen del gobierno para fortalecer sus finanzas públicas, advirtió Ariane Ortiz-Bollin, directora ejecutiva y responsable de Riesgo Soberano para las Américas de Moody’s Ratings.
Durante la Quinta Convención Binacional de la American Society of Mexico, la especialista señaló que la economía mexicana ha pasado de crecer históricamente entre 2 y 3% anual a registrar tasas cercanas a 1 y 2%.
A su consideración, un crecimiento de alrededor de 1% resulta insuficiente para atender las necesidades de infraestructura y energía del país y, al mismo tiempo, contribuir a estabilizar la deuda.
Deuda y pago de intereses aumentan la presión
Moody’s estimó que la deuda pública de México representó 49% del PIB en 2025 y podría superar 52% en 2026.
La calificadora también señaló que el pago de intereses representa una proporción cada vez mayor de los ingresos públicos: pasó de 11% en 2021 a 17% en 2025 y se ubicaría cerca de 18% este año.
Esto reduce los recursos disponibles para otras necesidades, como infraestructura, educación y tecnología.
Ortiz-Bollin también destacó el aumento del déficit fiscal. Explicó que los inversionistas observan la capacidad del gobierno para contener el gasto, elevar sus ingresos y estabilizar la deuda en el mediano plazo.
Apoyos a Pemex y gasto rígido reducen el margen fiscal
Entre los factores que limitan la flexibilidad de las finanzas públicas, Moody’s identifica los apoyos recurrentes a Petróleos Mexicanos (Pemex), el gasto social, las transferencias establecidas en la Constitución y el servicio de la deuda.
La calificadora considera que esta estructura hace que los indicadores de deuda sean más sensibles cuando la economía crece menos de lo esperado.
Además, un menor crecimiento económico limita la generación de ingresos públicos al afectar la formalización, la productividad y la expansión de la base tributaria.
Moody’s prevé crecimiento de 1.3% para 2027
La calificadora relaciona el bajo dinamismo de México con restricciones estructurales en materia de inversión, productividad, infraestructura, informalidad e instituciones.
Su estimación apunta a un crecimiento de 1.3% para 2027, por debajo del rango de 1.5 a 2.5% previsto por el gobierno federal en el Paquete Económico 2027.
Moody’s señala que una recuperación más sólida dependerá, entre otros factores, de una ejecución efectiva de la inversión pública y de una mayor participación de la inversión privada. También será relevante la evolución de la relación comercial con Estados Unidos.
Inversión pública enfrenta retos
Entre 2000 y 2025, la inversión pública de México representó en promedio 3.1% del PIB y cerca de 40% de ese gasto se concentró en el sector energético.
Para 2027, el gobierno plantea elevar la inversión pública a 2.6% del PIB, frente al 2.2% registrado en 2025.
Para Moody’s, una mayor ejecución de estos recursos podría contribuir a mejorar las condiciones de crecimiento, especialmente si se acompaña de inversión privada.
Un entorno internacional con financiamiento más caro
Ortiz-Bollin señaló que las condiciones financieras internacionales también representan un desafío. Después de un largo periodo de tasas de interés históricamente bajas, los gobiernos enfrentan ahora mayores costos para obtener y refinanciar deuda.
Entre los factores que presionan al mercado de capitales mencionó las mayores necesidades de inversión en defensa, energía e inteligencia artificial, así como el incremento de la deuda de distintos gobiernos.
En América Latina, Moody’s estima un crecimiento mediano cercano a 2.5%, por debajo del 3.5% registrado entre las economías emergentes.
México mantiene fortalezas para los inversionistas
Pese a los riesgos señalados, la especialista destacó que México conserva elementos atractivos para los inversionistas internacionales, entre ellos el tamaño y la diversificación de su economía, el acceso al mercado estadounidense y la ausencia de grandes desequilibrios macroeconómicos.
También identificó oportunidades vinculadas con la inteligencia artificial, especialmente por la creciente demanda de centros de datos, electricidad e infraestructura.
Sin embargo, advirtió que necesidades como agua e infraestructura podrían limitar la capacidad del país para aprovechar plenamente esas oportunidades.
Para México, el reto señalado por Moody’s consiste en elevar el crecimiento económico y evitar que los déficits, el costo financiero y la rigidez del gasto continúen presionando la deuda pública.














