• Israel destruye planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, según Netanyahu
• Primer ministro confirma muerte de altos mandos de inteligencia iraní
• Asegura que Irán estaba a meses de fabricar su primera arma nuclear
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró que los recientes ataques aéreos contra Irán fueron necesarios para evitar lo que calificó como un “holocausto nuclear”. En entrevista con la cadena Fox News, afirmó que su gobierno contaba con información de inteligencia que indicaba que Irán estaba a pocos meses de fabricar un arma nuclear.
“Tuvimos que actuar. Era el momento límite. Lo hicimos para protegernos y también para resguardar al mundo de este régimen peligroso”, aseguró.
Netanyahu explicó que compartieron esos datos con Estados Unidos y que los informes eran contundentes: Irán avanzaba rápidamente en un plan secreto para convertir su uranio enriquecido en armamento. Según el mandatario, el país islámico contaba con material suficiente para producir hasta nueve bombas nucleares.
“No permitiremos un segundo holocausto, esta vez nuclear. Ya vivimos uno en el siglo pasado. No volverá a repetirse con el pueblo judío”, advirtió.
Durante la entrevista, Netanyahu confirmó la muerte del jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní, Mohamad Kazemi, y de su segundo al mando, Hasán Mohaqeq. Ambos habrían sido abatidos en bombardeos llevados a cabo en Teherán.

Además, aseguró que Israel destruyó la instalación principal del complejo nuclear de Natanz, considerada una de las plantas más importantes del programa atómico iraní. Esta versión fue respaldada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que reportó daños significativos en ese sitio tras los ataques.
Consultado sobre si busca un cambio de régimen en Irán, Netanyahu dijo que eso podría suceder como consecuencia de la operación militar, al considerar que el gobierno iraní “es muy débil”.
Por su parte, el ejército israelí informó que continúa atacando objetivos estratégicos, entre ellos decenas de instalaciones de misiles tierra-tierra en el oeste de Irán, como parte de una ofensiva que ya lleva tres días de intercambios entre ambos países.
















