Definidas ya las candidaturas de las principales fuerzas políticas que competirán por la gubernatura, las elecciones de 2027 en el estado más industrioso de la República Mexicana se encamina a reeditar una disputa política que ya ocurrió en los comicios de 2021 y que tuvo un desenlace, en su momento, sorpresivo para todos.
Tal como ocurrirá en las votaciones del próximo año, hace seis años, en la pasada elección de gobernador, los candidatos Adrián de la Garza, por la alianza PRI-PRD, Y Clara Luz Flores, por Morena, se enfrentaron en una disputa a muerte en la que los dos terminaron neutralizándose y polarizando al electorado nuevoleonés, mientras el candidato de Movimiento Ciudadano, Samuel García, capitalizó esa polarización, y sin que figurara en un inicio como aspirante fuerte en las encuestas, terminó rebasando a los dos abanderados más fuertes y con una campaña original, un buen manejo de redes sociales y su estilo de junior regio desparpajado, García se les coló a la gubernatura.
Hoy ese escenario se repetirá en junio de 2027 con Adrián de nuevo como candidato priista, Clara Luz abanderada de Morena y, en lugar de Samuel García, su esposa, la influencer Mariana Rodríguez, quien será la candidata de Movimiento Ciudadano. La única variante en el próximo proceso electoral, en relación al 21, es que el PAN en esta ocasión irá como aliado del PRI -aunque aún no lo hacen oficial- lo que fortalecería la candidatura priista por la estructura del blanquiazul.
Y aunque las condiciones en que ahora llegan los futuros candidatos en Nuevo León son distintas, porque en el 21 Clara Luz iba como favorita y con la estrella de haber sido alcaldesa de Escobedo en tres ocasiones, mientras que Adrián no pudo lograr el apoyo del PAN que decidió postular a Fernando Larrazabal como su candidato, al final los nombres y las personalidades son las mismas. Incluso si esta vez no va Samuel como candidato, la que sí va es su esposa y a Mariana se le identifica como uno de los “cerebros” en la novedosa campaña con la que el actual gobernador pudo romper todos los pronósticos de las encuestas hace seis años.
Clara Luz no es en esta ocasión la “Superstar” política que fue en 2021 y cuya imagen, que se encontraba en el pináculo de los sondeos, las redes y los medios, su imagen y con ella su candidatura se derrumbaron estrepitosamente cuando ella mintió en cadena nacional en entrevistas de radio y medios digitales donde le preguntaron por las versiones de que había pertenecido a la secta “Nxivm”.
El 10 de marzo de 2021 la candidata morenista negó haber tomado cursos de superación o cualquier otro vínculo en el grupo de Keith Raniere, que ya para entonces habías sido apresado en México y acusado por el gobierno de Estados Unidos de tráfico sexual, crimen organizado, extorsión y violación contra mujeres de alta sociedad que pertenecieron a su secta. “No, yo no tomé ningún curso de superación personal. No conozco a… no sé ni como se llama el señor ese, ni tengo ninguna relación con las personas que tú mencionas”, respondió Clara Luz aquel día, que horas después fue desmentida por videos donde se le ve dialogando en privado con Raniere.
En el caso de Adrián de la Garza esta vez llega con la experiencia de haber sido alcalde de Monterrey en los últimos tres años, cargo con el que se reposicionó tras su derrota también en los comicios del 21. La alianza con el PAN, que aún está por confirmarse, le ayudaría a levantar mayor votación ante el retroceso del PRI en Nuevo León y, de acuerdo con las encuestas, la combinación de los dos partidos lo vuelve altamente competitivo.
Y enfrente de los dos candidatos opositores estará la candidata del oficialismo en Nuevo León, Mariana Rodríguez. Si bien a la influencer y mediática primera dama no le fue nada bien en su primera incursión política, al ser derrotada precisamente por De la Garza en las elecciones de 2024 por la alcaldía de Monterrey, la decisión de Movimiento Ciudadano de postularla como su candidata a la gubernatura la reposiciona ante el electorado y, el apoyo de su esposo desde el gobierno estatal, la fortalece como la defensora del proyecto emecista que hoy gobierna el estado.
Así que, con sus diferencias y sus atenuantes, pero el próximo 2 de junio del 2027 los nuevoleoneses tendrán frente así, en la soledad de la urna de votación, una boleta muy parecida a la que votaron en 2021. Los nombres de Adrián de la Garza y Clara Luz Flores, aparecerán nuevamente como candidatos, el primero de la alianza PRI-PAN y la segunda nuevamente bajo las siglas de Morena. El único que cambiará, al menos en la forma, será el nombre de Mariana Rodríguez, como abanderada de Movimiento Ciudadano.
Veremos si De la Garza y Clara Luz Flores aprendieron algo de su dolorosa derrota de hace seis años y si en esta ocasión no comenten el error de batirse ellos dos solos a duelo, mientras Mariana se les cuela sin que se den cuenta, como lo hizo antes su esposo. En todo caso, el siempre cambiante e impredecible electorado de Nuevo León puede decidir cualquier cosa. Si eligió a gobernadores como Jaime Rodríguez “El Bronco” y a su polémico Samuel García, todo puede pasar en las votaciones del próximo año, incluida una repetición de la historia reciente.
NOTAS INDISCRETAS…
La sonrisa y el rostro relajado y recuperado con los que reapareció anoche López Obrador, denotan claramente que el expresidente no se atiende en el IMSS, el ISSSTE o cualquier otra institución de salud pública de las que él prometió llevar a niveles de Dinamarca pero en realidad las dejó depauperadas, sin medicamentos, tratamientos ni presupuesto para atender a los mexicanos. Se le ve rozagante y sonriente, o al menos eso quiere proyectar, mientras se dice feliz y muy tranquilo. Con el pretexto de un nuevo libro que llamó “Pueblo”, el exmandatario salió a tirar uno de sus rollos dizque históricos en el que se vuelve a autoelogiar y a comparar con los héroes de la Patria y celebra su dizque “transformación” con la que dejó a un país en llamas, controlado por los narcos y con una ausencia de Estado y una carencia de presupuesto que afectó a las dependencias del gobierno y a los servicios más básicos para los mexicanos. Con la cara dura que tiene se puso a cuestionar la deuda del Fobaproa pero nada dijo del endeudamiento de más del 50% del PIB que él dejó a los mexicanos para apoyar el triunfo de su partido en 2024. Y ya para justificar su necesidad de reflectores le dedicó su libro a la presidenta Sheinbaum para quien se desvivió en elogios y halagos. En fin que de la reaparición de AMLO se puede inferir, entre tanto autoelogio para él y su sucesora y tanto decir que está “muy bien” y “muy tranquilo”, eso suena a aquel dicho popular que dice “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Porque lo que se escucha venir sobre sus amigos y sus hijos en las próximas semanas no son precisamente bendiciones….Capicúa de los dados. Se vuelve a lanzar el tiro.













