• El USS Gerald R. Ford cruzó el estrecho de Gibraltar como parte del despliegue militar ordenado por Washington.
• Donald Trump afirmó que evalúa un “ataque militar limitado” si no hay acuerdo nuclear con Irán.
• Con su llegada, suman dos portaviones estadounidenses operando en el Mediterráneo.
El portaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, ingresó al mar Mediterráneo en el marco del reforzamiento militar dispuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante el aumento de tensiones con Irán por su programa nuclear.
La embarcación fue observada mientras atravesaba el estrecho de Gibraltar, punto estratégico que une el océano Atlántico con el Mediterráneo. Su presencia en la región coincide con declaraciones recientes del mandatario estadounidense sobre la posibilidad de una acción militar si no prosperan las negociaciones con Teherán.
Al ser cuestionado sobre si contempla un ataque militar limitado en caso de que Irán no alcance un acuerdo, Trump respondió: “Lo máximo que puedo decir es que lo estoy considerando”.
Del Caribe al escenario europeo
Antes de su arribo a Europa, el USS Gerald R. Ford operó en el mar Caribe, donde participó en despliegues navales y aéreos. En esa zona intervino en acciones contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico tanto en el Caribe como en el Pacífico, operaciones que dejaron decenas de muertos.
La llegada del buque refuerza la presencia militar estadounidense en el Mediterráneo. Desde finales de enero también se encuentra en esas aguas el portaviones USS Abraham Lincoln, como parte de las maniobras de disuasión implementadas por Washington.
El despliegue simultáneo de dos portaviones subraya la relevancia estratégica que la administración estadounidense concede a la región, en un momento marcado por la incertidumbre sobre el futuro del programa nuclear iraní y el rumbo de las negociaciones diplomáticas.















