• Trump asegura que Maduro ha sido acusado solo por una parte de sus delitos
• Juez en EE. UU. rechaza cancelar el caso y mantiene cargos por narcotráfico
• Defensa enfrenta trabas por sanciones para financiar representación legal
El proceso judicial en Estados Unidos contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro continúa avanzando tras su segunda audiencia en Nueva York, en medio de nuevas declaraciones del gobierno estadounidense y disputas legales sobre su defensa.
Trump prevé nuevas acusaciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los cargos actuales contra Maduro representan únicamente una parte de los delitos que se le atribuyen.
“Imagino que vendrán otros juicios, ya que, en realidad, solo se le ha procesado por una fracción de los delitos que ha cometido. Se presentarán otros casos”, señaló durante una reunión con su gabinete.
El mandatario también mencionó que podrían sumarse acusaciones relacionadas con el presunto envío de personas desde Venezuela hacia territorio estadounidense, lo que calificó como un señalamiento grave aún no formalizado.
Además, destacó la operación del 3 de enero que derivó en la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos vinculados con narcotráfico y conspiración.
Juez mantiene el proceso judicial
En la audiencia realizada en un tribunal federal de Nueva York, el juez Alvin Hellerstein rechazó la petición de la defensa para desestimar el caso.
“No voy a desestimar el caso”, resolvió el magistrado, quien también indicó que no considera al exmandatario una amenaza para la seguridad nacional, dado que permanece bajo custodia en territorio estadounidense.
No obstante, dejó pendiente la decisión sobre el mecanismo para financiar la defensa legal, uno de los puntos centrales del proceso.
Cargos y situación legal del caso
Maduro enfrenta cuatro acusaciones: tres por conspiración para narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de alto poder, además de un cargo adicional por posesión de estos armamentos.
En el caso de Cilia Flores, los cargos incluyen conspiración para importar drogas, conspiración para poseer armas y posesión de armamento.
Durante su primera comparecencia, el exmandatario se declaró “no culpable” y afirmó ser un “prisionero de guerra”.
Disputa por financiamiento de la defensa
Uno de los principales obstáculos en el proceso es la imposibilidad de acceder a fondos del gobierno venezolano para cubrir los honorarios legales, debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos.
La defensa sostiene que esta restricción vulnera derechos constitucionales, mientras que la fiscalía argumenta que permitir el uso de estos recursos debilitaría las sanciones internacionales.
El juez analizará este punto y emitirá una resolución en una etapa posterior.
Reacciones políticas y manifestaciones
El caso ha generado reacciones tanto en Estados Unidos como en Venezuela. A las afueras del tribunal en Nueva York se registraron protestas de grupos a favor y en contra del exmandatario.
En Caracas, el diputado Nicolás Maduro Guerra calificó el proceso como “ilegítimo e ilegal”, al tiempo que defendió la inocencia de su padre y de Flores.
Perspectiva del proceso
Se prevé que el juicio formal tarde entre uno y dos años en iniciar, debido a la complejidad del caso y a los procedimientos legales en curso.
Mientras tanto, el gobierno estadounidense mantiene abierta la posibilidad de ampliar las acusaciones, lo que podría prolongar y endurecer el proceso judicial.
















