- Radiación solar intensa expuso una falla de software que “puede corromper datos críticos para los controles de vuelo” en aviones A320.
- Airbus y autoridades de Europa y EEUU ordenaron actualizar de urgencia el sistema ELAC en unos 6 mil aviones de la familia A320.
- La mayoría ya fue intervenida; se prevé que sólo alrededor de 100 aeronaves permanezcan fuera de servicio por más tiempo.
En Colombia, Avianca ha sido una de las compañías más afectadas: la actualización impacta a más de 70% de su flota, lo que llevó a “perturbaciones significativas” y a suspender la venta de boletos hasta el 8 de diciembre. En India, el ministerio de Aviación reportó aún 68 aviones pendientes de intervención, cerca de 20% de la parte de la flota nacional impactada.
Efectos en aerolíneas que operan en México
En México, las aerolíneas de bajo costo Volaris y Viva Aerobus reconocieron que sus operaciones enfrentarán retrasos y posibles cancelaciones mientras se actualiza el software de sus Airbus. Volaris prevé afectaciones durante 48 a 72 horas debido a la necesidad de intervenir alrededor de 90 aeronaves, mientras que Viva Aerobus advirtió que algunas de sus rutas ya registran ajustes por la medida.
Otra operadora, Aviacsa, anticipó también impactos entre el 29 de noviembre y el 8 de diciembre por el calendario de actualización. La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) realiza verificaciones técnicas en las flotas Airbus de Volaris y Viva para garantizar que la corrección se lleve a cabo bajo las máximas condiciones de seguridad operativa.
Un problema técnico en medio de alta demanda de viajes
La crisis de software coincidió con la temporada de Acción de Gracias en Estados Unidos, uno de los periodos de mayor tráfico aéreo del año. Pese a ello, la mayoría de las aerolíneas estadounidenses mantuvo sus vuelos casi con normalidad, gracias a una coordinación acelerada con Airbus y a planes de intervención intensiva durante la noche.
Las autoridades europeas y estadounidenses seguirán supervisando el cumplimiento de las directivas de emergencia. El caso se convierte en un precedente relevante sobre cómo la radiación solar y las tormentas solares pueden afectar sistemas informáticos críticos en la aviación comercial y obligar a respuestas coordinadas a escala mundial.
















