- La riada deja 392 muertos y cerca de mil 400 desaparecidos entre Nepal y el Tíbet.
- Las autoridades mantienen la alerta ante una posible nueva crecida del río Bhote Koshi por un bloqueo que habría retenido unos 2 millones de metros cúbicos de agua.
- Unas 10 mil familias necesitan ayuda urgente, mientras los daños en carreteras y puentes dificultan el acceso a las zonas afectadas.
Una devastadora riada en la frontera entre Nepal y el Tíbet, China, dejó hasta ahora 392 personas muertas y alrededor de mil 400 desaparecidas, mientras cientos de rescatistas continúan la búsqueda de sobrevivientes en una zona montañosa de difícil acceso.
El desastre afectó principalmente al distrito nepalí de Rasuwa y al paso fronterizo de Gyirong, una zona utilizada por turistas, comerciantes y peregrinos que se dirigen hacia distintos puntos del Himalaya.
Continúa la búsqueda de cientos de personas
En Nepal, las autoridades han recuperado 389 cuerpos, mientras que en el lado tibetano se reportan tres fallecidos. Además, 910 personas permanecen sin contacto en territorio nepalí y otras 558 no han podido ser localizadas en la región del Tíbet.
Entre los desaparecidos hay cientos de extranjeros de distintas nacionalidades. España confirmó cuatro ciudadanos sin localizar, mientras que Estados Unidos busca a decenas de personas que se encontraban en la zona cuando ocurrió la tragedia.
Las autoridades advierten que el balance podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda y se logre acceder a comunidades que permanecen aisladas.
Carreteras y puentes destruidos complican los rescates
Alrededor de 13 mil 300 elementos de seguridad participan en las labores de emergencia. Los equipos han realizado rescates por aire y tierra, pero las condiciones del terreno dificultan las operaciones.
La ONU informó que más de 35 puentes fueron destruidos y unos 40 kilómetros de carreteras resultaron dañados, por lo que algunas comunidades solo pueden recibir ayuda mediante helicópteros.
La destrucción de infraestructura también complica la identificación de víctimas y la búsqueda de personas que pudieron haber quedado sepultadas bajo el lodo o haber sido arrastradas por el río.
Autoridades temen una nueva inundación
Los equipos de emergencia mantienen la vigilancia sobre el río Bhote Koshi debido a la posibilidad de una nueva crecida.
Un bloqueo en el río Lhende habría provocado la formación de un lago con aproximadamente 2 millones de metros cúbicos de agua. Las autoridades temen que una ruptura repentina de esta barrera genere otra inundación de gran magnitud.
China comenzó evacuaciones preventivas en comunidades ubicadas en el trayecto del cauce, mientras Nepal pidió a la población, turistas y trabajadores de emergencia mantenerse alejados de las riberas y trasladarse a zonas seguras.
Un glaciar estaría detrás de la tragedia
Las investigaciones preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos y autoridades chinas apuntan a que el desastre comenzó con el colapso de una masa de hielo en un glaciar, ubicado entre 5 mil 200 y 5 mil 500 metros de altitud.
El desprendimiento habría arrastrado hielo, rocas y sedimentos hasta el río Lhende Khola, provocando un aumento repentino del caudal del Bhote Koshi. El flujo recorrió aproximadamente 20 kilómetros en unos siete minutos y alcanzó la zona fronteriza.
Expertos han señalado que el calentamiento global está modificando las condiciones de los glaciares y las montañas del Himalaya, lo que puede aumentar el riesgo de avalanchas, deslizamientos e inundaciones repentinas.
Miles de familias necesitan asistencia
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 10 mil familias requieren ayuda urgente en las zonas afectadas.
También se reportan daños en instalaciones sanitarias: tres centros de salud quedaron completamente destruidos y otros presentan interrupciones en sus servicios.
La ONU autorizó 2 millones de dólares de ayuda de emergencia para atender necesidades de salud, agua y refugio. Las organizaciones humanitarias también mantienen vigilancia ante posibles enfermedades relacionadas con la contaminación del agua y los daños en los sistemas de saneamiento.

















