- El Gobierno de Texas declaró como propiedad estatal nueve islas ubicadas en el Río Bravo, algunas de ellas en disputa con México.
- La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) advirtió que ningún gobierno estatal puede modificar los límites entre ambos países.
- México recordó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es la instancia encargada de determinar a qué país pertenece cada isla.
México sostiene que la frontera está definida por un tratado
La Secretaría de Relaciones Exteriores respondió a la decisión de autoridades de Texas de declarar como propiedad estatal nueve islas del Río Bravo, al señalar que la frontera entre México y Estados Unidos no puede modificarse por determinación de un gobierno estatal.
La dependencia, encabezada por el canciller Roberto Velasco, recordó que los límites territoriales están establecidos en acuerdos internacionales y deben respetarse conforme a los mecanismos bilaterales.
En particular, citó el Tratado de Límites de 1970, que establece que la frontera en el Río Bravo sigue el centro del cauce normal del afluente. Esta disposición determina la soberanía de los terrenos ubicados a ambos lados del río.
La CILA es la autoridad para determinar la soberanía de las islas
La SRE explicó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo binacional, es la única instancia facultada para aplicar el tratado y establecer de qué lado de la frontera se encuentra cada isla.
Por ello, subrayó que ninguna autoridad estatal tiene atribuciones para decidir unilateralmente la propiedad de esos territorios.
También recordó que el acuerdo bilateral prohíbe realizar obras que puedan desviar u obstruir el flujo natural del río, cuando así lo determine la CILA.
Texas argumenta motivos de seguridad fronteriza
La comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, informó que la Oficina General de Tierras (GLO, por sus siglas en inglés) identificó nueve islas como propiedad del estado.
La revisión comenzó después de que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) solicitó analizar 28 islas del Río Grande, como se conoce al Río Bravo en territorio estadounidense, que presuntamente no tenían propietario.
Según Buckingham, la medida busca permitir que las fuerzas de seguridad accedan a esos terrenos para patrullarlos, inspeccionarlos y combatir posibles actividades ilegales, entre ellas el tráfico de personas y drogas atribuido a grupos criminales.
México dará seguimiento al caso
La Cancillería señaló que vigilará cualquier acción que se realice en la zona y reiteró que México mantendrá su compromiso con el respeto a los tratados que regulan la frontera común.
Asimismo, sostuvo que las diferencias deberán atenderse mediante el diálogo entre ambos países y a través de las instancias bilaterales establecidas.















