- La Casa Blanca estudia medidas que Donald Trump podría aplicar sin autorización del Congreso ante una posible derrota republicana en las elecciones del 3 de noviembre.
- Los demócratas buscan recuperar la Cámara de Representantes y obtener más escaños en el Senado, mientras el costo de vida y la política migratoria dominan las campañas.
- El resultado electoral podría modificar el margen de acción de Trump y abrir la disputa por el liderazgo republicano rumbo a 2028.
La Casa Blanca prepara alternativas ante un Congreso demócrata
El gobierno de Donald Trump lleva meses analizando cómo mantener su programa político si los demócratas consiguen el control del Congreso en las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
De acuerdo con Reuters, funcionarios como Stephen Miller y Russell Vought trabajan con el equipo jurídico de la Casa Blanca para identificar decisiones que el presidente pueda tomar mediante facultades ejecutivas, sin necesitar la aprobación de los legisladores.
El análisis incluye los límites legales de esas medidas y la manera de defenderlas ante posibles impugnaciones judiciales.
Aranceles, migración y gasto público, entre las prioridades
Entre las acciones que se encuentran bajo revisión están nuevos aranceles a las importaciones de minerales críticos y turbinas eólicas, mayores restricciones a las visas de estudiantes y trabajadores extranjeros, así como medidas para reducir los costos de vivienda y construcción.
También se estudia cómo utilizar los recursos federales ya autorizados por el Congreso para mantener las prioridades del gobierno.
Russell Vought analiza cambios en las reglas de las subvenciones federales para dar mayor participación a funcionarios políticos en la asignación de recursos públicos.
Aunque un Congreso demócrata podría bloquear iniciativas y abrir investigaciones contra Trump, el presidente conservaría facultades en áreas como comercio, política exterior y administración federal.
Los demócratas buscan recuperar el control legislativo
Los comicios definirán la composición de las dos cámaras del Congreso. Los demócratas necesitan obtener cuatro escaños adicionales para revertir las actuales mayorías republicanas, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
Las encuestas citadas por los medios consultados muestran una contienda competida, con mejores perspectivas demócratas en la Cámara baja y una disputa más cerrada por el Senado.
Un eventual cambio de mayoría permitiría a la oposición bloquear propuestas, revisar decisiones del Ejecutivo y ejercer mayor vigilancia sobre la administración.
Trump enfrenta una prueba para su liderazgo político
Las elecciones también representan una evaluación del segundo mandato de Trump y de su influencia dentro del Partido Republicano.
El presidente ha recorrido distintos estados para apoyar a los candidatos de su partido. Sin embargo, los reportes señalan cuestionamientos relacionados con la inflación, el precio de los alimentos y los combustibles, la política migratoria y la guerra contra Irán.
Un análisis de The Cook Political Report citado en la información proyectó que los demócratas podrían alcanzar entre 227 y 240 escaños en la Cámara de Representantes. Por su parte, una encuesta de Reuters-Ipsos reportó que la aprobación de Trump se ubicaba en 32%.
Especialistas consultados consideran que una derrota republicana podría debilitar la influencia del mandatario y acelerar las discusiones sobre el futuro del partido rumbo a las elecciones presidenciales de 2028. Entre los nombres mencionados para una eventual sucesión figuran el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Un Congreso opositor podría investigar al presidente
Además de frenar iniciativas legislativas, los demócratas tendrían la posibilidad de abrir investigaciones sobre las decisiones de Trump, sus políticas migratorias y el uso de sus facultades presidenciales.
Entre los asuntos que podrían revisar se encuentran contratos y decisiones relacionadas con la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, así como posibles beneficios para aliados y donantes.
Los abogados de la administración ya preparan a funcionarios para responder a solicitudes de documentos, citaciones y comparecencias. También analizan el uso del privilegio ejecutivo para proteger determinadas comunicaciones internas.
Texas busca movilizar el voto demócrata
En Texas, organizaciones civiles intensificaron sus actividades para promover la participación electoral antes de los comicios. LUPE Votes, con sede en McAllen, informó que sus brigadas han realizado más de 65 mil visitas casa por casa.
La organización impulsa la participación en favor de los candidatos demócratas James Talarico, quien busca un escaño en el Senado; Bobby Pulido, aspirante a la Cámara de Representantes, y Gina Hinojosa, candidata a la gubernatura.
Sus promotores señalaron que la migración, las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el aumento del costo de vida son algunas de las principales preocupaciones de los habitantes.
De acuerdo con el reporte, más de 50 millones de personas habían emitido su voto anticipado en Estados Unidos antes de la jornada electoral.
Georgia concentra otra de las principales disputas
Georgia, estado que Trump ganó en 2024 por aproximadamente 115 mil votos, vuelve a ser un territorio central en la contienda electoral.
Los demócratas buscan conservar el escaño del senador Jon Ossoff, quien compite por la reelección frente al republicano Mike Collins. También impulsan la candidatura de Keisha Lance Bottoms a la gubernatura, donde enfrenta al republicano Rick Jackson.
La campaña ha estado marcada por la participación de figuras nacionales como Barack Obama y Kamala Harris, quienes acudieron al estado para respaldar a los candidatos demócratas.
Más de 2.3 millones de personas habían votado anticipadamente en Georgia, una cifra superior al máximo registrado en las elecciones legislativas de 2022.
El costo de los alimentos y la gasolina, así como las políticas migratorias, figuran entre los temas centrales de la campaña.
El resultado definirá el margen de acción de Trump
Las elecciones del 3 de noviembre determinarán si los republicanos conservan el control del Congreso o si los demócratas obtienen mayor capacidad para frenar las iniciativas presidenciales y supervisar al Ejecutivo.
Más allá de la distribución de escaños, el resultado marcará el rumbo de los últimos dos años del mandato de Trump y el inicio de la disputa interna por el liderazgo republicano de cara a 2028.














