- El presidente aseguró que Estados Unidos no necesita autos ni bienes fabricados en México o Canadá.
- Calificó al T-MEC como “irrelevante” y dejó abierta la posibilidad de que expire en 2026.
- México y Canadá mantienen su respaldo al acuerdo y confían en una revisión favorable.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó la relevancia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y afirmó que su país no depende de los productos fabricados por sus socios comerciales norteamericanos, en particular de la industria automotriz.
Mensaje desde la industria automotriz
Las declaraciones fueron realizadas durante un recorrido por una planta de Ford Motor Company en Michigan, donde Trump subrayó que su prioridad es fortalecer la producción nacional. Afirmó que Estados Unidos debe fabricar sus propios bienes y aseguró que empresas de distintos países están trasladando o ampliando operaciones en territorio estadounidense.
“Queremos fabricar aquí. No necesitamos autos hechos en Canadá ni en México”, señaló, al insistir en que la reindustrialización es uno de los ejes centrales de su política económica.
Críticas directas al acuerdo comercial
Trump sostuvo que el T-MEC no representa una ventaja real para Estados Unidos y que, en su opinión, beneficia principalmente a Canadá y México. Incluso afirmó que la continuidad del acuerdo no es una prioridad para su administración y que su eventual desaparición no tendría un impacto negativo para la economía estadounidense.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá entró en vigor en 2020 y sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), también renegociado durante el primer mandato del republicano.
Revisión programada para 2026
El tratado establece una revisión obligatoria en 2026, en la que los tres países deberán decidir si el acuerdo se mantiene o se deja expirar. Trump ya había anticipado en meses anteriores que podría optar por no renovarlo y buscar un nuevo esquema comercial con sus vecinos.
Postura del Gobierno mexicano
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su confianza en que la revisión del acuerdo concluirá de forma positiva. La mandataria ha destacado el alto nivel de integración económica entre los tres países y ha señalado que mantener el tratado resulta conveniente para toda la región, aunque reconoció que el proceso podría implicar tensiones.
El futuro del T-MEC se discutirá en un contexto de creciente debate sobre comercio, inversiones y cadenas de suministro en América del Norte, una de las zonas económicas más integradas del mundo.
















