- La aeronave regresó a Nueva Jersey cuando ya se encontraba sobre el Atlántico debido a una posible amenaza de seguridad.
- La alerta se originó por el nombre asignado a un dispositivo Bluetooth detectado durante el vuelo.
- Los pasajeros fueron evacuados, sometidos nuevamente a revisiones de seguridad y trasladados después en otro vuelo.
Una alerta obligó al avión a regresar
Un vuelo de United Airlines que cubría la ruta entre Newark, Nueva Jersey, y Palma de Mallorca, España, tuvo que regresar a su punto de partida luego de que se activaran los protocolos de seguridad por una posible amenaza detectada a bordo.
La aeronave, un Boeing 767 con 190 pasajeros y 12 integrantes de la tripulación, despegó del Aeropuerto Internacional Newark Liberty alrededor de las 18:00 horas del sábado. Sin embargo, cuando ya avanzaba sobre el océano Atlántico, los pilotos decidieron retornar y aterrizar nuevamente en Newark a las 21:37 horas.
El origen de la amenaza
De acuerdo con grabaciones del control de tráfico aéreo, la alerta surgió después de que personal de seguridad detectó un dispositivo Bluetooth cuyo nombre incluía una palabra considerada sensible para los protocolos de aviación.
Diversos reportes señalaron que el dispositivo había sido identificado con la palabra “BOMB”, que significa “bomba” en inglés.
Los dispositivos Bluetooth, como audífonos, bocinas o teléfonos móviles, permiten que sus propietarios modifiquen el nombre visible para otros equipos cercanos, situación que desencadenó la respuesta de seguridad.
Tripulación pidió apagar todos los dispositivos
Según testimonios de pasajeros, la tripulación solicitó en repetidas ocasiones que todos los viajeros desactivaran sus conexiones Bluetooth de manera inmediata.
Los auxiliares de vuelo informaron que la instrucción provenía directamente de las oficinas centrales de la aerolínea en Chicago y advirtieron que, si persistían dispositivos activos, el avión tendría que regresar.
Pese a varios avisos y una advertencia final, continuaron detectándose al menos dos dispositivos encendidos, por lo que la tripulación decidió activar los procedimientos de emergencia y retornar a Newark.
Evacuación e inspección completa de la aeronave
Tras aterrizar, los pasajeros fueron evacuados y se les pidió descender con sus pasaportes y teléfonos móviles mientras elementos de seguridad inspeccionaban minuciosamente el avión.
La Policía de la Autoridad Portuaria realizó una revisión completa de la aeronave, incluyendo la cabina y las áreas de carga, para descartar cualquier riesgo.
Posteriormente, todos los viajeros fueron sometidos nuevamente a controles de seguridad por parte de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) antes de recibir autorización para volver a abordar.
Autoridades descartaron riesgo real
Después de la inspección, las autoridades determinaron que no existía ningún artefacto peligroso a bordo y que la alerta se había originado únicamente por el nombre asignado al dispositivo Bluetooth.
Medios especializados reportaron que el responsable sería un adolescente de 16 años, quien fue identificado y detenido tras la investigación realizada por las autoridades.
Pasajeros continuaron su viaje horas después
Una vez concluidas las revisiones, United Airlines organizó un vuelo de reemplazo con una nueva tripulación para trasladar a los pasajeros a su destino.
La aeronave despegó durante la madrugada del domingo y aterrizó en Palma de Mallorca horas más tarde sin incidentes adicionales.
El caso se suma a otros episodios recientes en los que nombres de redes inalámbricas o dispositivos electrónicos han provocado la activación de protocolos de seguridad en aeropuertos y vuelos comerciales debido a posibles amenazas relacionadas con explosivos.















