• Consejo Nacional de Nueva Derecha atribuye el operativo a la presión política de Donald Trump.
• Casa Blanca confirma que Estados Unidos aportó inteligencia en la acción realizada en Tapalpa.
• Tras el abatimiento se desataron narcobloqueos y alertas de seguridad en varios estados.
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abrió un nuevo capítulo en la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. Mientras en territorio mexicano se desplegaba un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, en Washington se destacaba la cooperación y la presión política ejercida en meses recientes contra los cárteles.
Postura del Consejo Nacional de Nueva Derecha
El Consejo Nacional de Nueva Derecha aseguró que el abatimiento del capo estuvo “directamente relacionado con la fuerte presión ejercida por el presidente Donald Trump y su gabinete sobre el Gobierno de México”, después de que Estados Unidos etiquetara a diversos cárteles como “narcoterroristas”.
En su posicionamiento, la organización sostuvo que la presidenta Claudia Sheinbaum y su gabinete de seguridad “se vieron obligados a pasar de los abrazos a la aplicación de la ley”. Además, afirmó: “Así las cosas, está claro que sin el respaldo de Trump, el gobierno socialista mexicano nunca hubiera procedido contra el crimen organizado”.
El documento también atribuyó al mandatario estadounidense un impacto regional al señalar que su estrategia “beneficia a su país, a México y al mundo, con su decisión de acabar con los cárteles y con ello poner fin a olas imparables de devastación con fentanilo, así como de extorsiones, tráfico de personas, cobro de piso, asesinatos, desapariciones”. Finalmente, concluyó: “Hoy estamos ante la pulverización de los cárteles más grandes, gracias a Estados Unidos”.
Presión y designación como organizaciones terroristas
El 4 de diciembre de 2024, el Departamento de Estado de Estados Unidos incrementó la recompensa por información que condujera a la captura de Oseguera Cervantes, al pasarla de 10 a 15 millones de dólares, debido a cargos por tráfico de drogas, armas y lavado de dinero.
Posteriormente, el 20 de enero de 2025, la administración de Donald Trump emitió una orden ejecutiva para habilitar la designación de ciertos cárteles como Organizaciones Terroristas Extranjeras, bajo el artículo 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, así como como Terroristas Globales Especialmente Designados, conforme a otras disposiciones federales.
La Casa Blanca sostuvo entonces que en “ciertas zonas de México” los cárteles operan como entidades cuasi gubernamentales que controlan amplios aspectos de la vida social y económica, y advirtió que sus actividades amenazan la seguridad estadounidense y la estabilidad del hemisferio occidental.
Apoyo de inteligencia de Estados Unidos
Tras el operativo del 22 de febrero en Tapalpa, autoridades mexicanas confirmaron que hubo coordinación con Estados Unidos. La vocera presidencial, Karoline Leavitt, informó que su país brindó “apoyo de inteligencia” para asistir en la acción que culminó con la muerte del líder criminal.
“Los Estados Unidos aportaron apoyo de inteligencia al gobierno mexicano para ayudar en una operación en Tapalpa, Jalisco, México, en el cual Nemesio ‘El Mencho’ Oseguera Cervantes… fue eliminado”, declaró. Añadió que el capo era uno de los mayores traficantes de fentanilo hacia territorio estadounidense.
De acuerdo con la versión oficial, participaron elementos del Ejército mexicano, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y áreas de inteligencia militar. Además, se contó con “información complementaria” proporcionada por autoridades estadounidenses en el marco de la cooperación bilateral.
Reportes indican que intervino el Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Contra los Cárteles, integrado por diversas agencias del gobierno estadounidense, el cual desde enero pasado realizaba labores de mapeo de redes criminales en ambos lados de la frontera.
Reacciones en Washington
Un día después del operativo, Trump declaró que “México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas”. Funcionarios estadounidenses reconocieron públicamente la actuación de las fuerzas armadas mexicanas y agradecieron la cooperación.
La Casa Blanca reiteró que la designación del CJNG como organización terrorista extranjera fue una decisión necesaria y subrayó que Estados Unidos continuará persiguiendo a los “narcoterroristas” que envían drogas letales a su territorio.
Violencia posterior y medidas de seguridad
Tras el abatimiento de “El Mencho”, se registraron narcobloqueos, incendios de vehículos y enfrentamientos en Jalisco y en estados como Veracruz, Tamaulipas y Michoacán. En varios puntos carreteros se reportaron cierres, afectaciones al transporte público y suspensión de actividades.
En Jalisco se activó un “código rojo”, se cancelaron clases y eventos públicos, y se reforzó la presencia de fuerzas federales en la zona metropolitana de Guadalajara y en rutas estratégicas, incluidas las que conducen a Puerto Vallarta. Autoridades estadounidenses también emitieron alertas de seguridad para sus ciudadanos.
















