• Delcy Rodríguez remueve a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa
• Gustavo González López es nombrado nuevo titular del área militar
• El ajuste ocurre en medio de una reconfiguración política tras la captura de Maduro
Cambios en la estructura de Defensa
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la salida de Vladimir Padrino López del Ministerio de Defensa, cargo que desempeñó desde octubre de 2014. En su lugar fue designado el general Gustavo González López, como parte de una serie de modificaciones en el gabinete.
La mandataria reconoció la trayectoria del militar, destacando su papel en la defensa del país y su lealtad durante los años que estuvo al frente de las Fuerzas Armadas. Señaló que continuará colaborando en nuevas responsabilidades dentro del gobierno.
Fin de una etapa en las Fuerzas Armadas
Padrino López se consolidó como una de las figuras más influyentes del aparato militar venezolano y uno de los funcionarios con mayor permanencia en el gabinete. Durante su gestión, fue clave para sostener la estabilidad institucional en momentos de alta tensión política.
Tras su salida, expresó que haber encabezado el Ministerio de Defensa representó “el más alto honor” de su carrera, y manifestó su respaldo al nuevo titular, a quien reconoció por su formación y lealtad.
Perfil del nuevo ministro
Gustavo González López cuenta con experiencia en inteligencia y seguridad. Ha dirigido el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional en distintos periodos, además de ocupar cargos como ministro de Interior y responsable de la Guardia de Honor Presidencial.
Su cercanía con el gobierno y su trayectoria en áreas estratégicas lo posicionan como una pieza clave en la nueva etapa de la administración.
Contexto político y reacomodos
El relevo en Defensa ocurre tras un periodo de alta tensión en Venezuela, marcado por un ataque militar estadounidense en Caracas que derivó en la captura de Nicolás Maduro.
Desde su llegada a la presidencia encargada, Delcy Rodríguez ha impulsado diversos cambios en el gabinete, incluyendo áreas clave como energía e industria, con el objetivo de reorganizar el funcionamiento del Estado.
















