• Trump asegura que la guerra con Irán está en su fase final
• Advierte ataques a infraestructura clave si no hay acuerdo
• Crece la tensión global por el cierre del estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra contra Irán no se prolongará por mucho tiempo y sostuvo que su gobierno ha debilitado de forma significativa la capacidad militar de la república islámica.
Balance de la ofensiva militar
El mandatario indicó que las operaciones están cerca de cumplir sus objetivos y descartó una presencia prolongada en territorio iraní. “No vamos a estar allí mucho más tiempo. Ahora mismo les estamos dando una paliza”, declaró. Añadió que aún quedan acciones por ejecutar para eliminar completamente la capacidad ofensiva del país.
Trump también aseguró que Irán ha perdido gran parte de su fuerza militar tras los ataques realizados en coordinación con Israel, al señalar que el país “ya no tiene fuerzas”.
Estrecho de Ormuz y crisis energética
El presidente estadounidense afirmó que el estrecho de Ormuz se reabrirá una vez que concluya la intervención militar de su país. “Cuando nos vayamos, el estrecho se abrirá automáticamente”, sostuvo.
Este paso marítimo es clave para el comercio energético global, ya que por ahí transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas. Su cierre ha provocado incrementos en los precios de los combustibles y presión económica a nivel internacional.
Amenazas a infraestructura estratégica
Trump advirtió que, en caso de no alcanzarse un acuerdo en el corto plazo, Estados Unidos podría intensificar los ataques contra instalaciones clave de Irán. Entre los objetivos mencionados están refinerías, plantas eléctricas, pozos petroleros y la isla de Jark, principal terminal de exportación de crudo del país.
Asimismo, señaló que su administración mantiene conversaciones con actores iraníes que considera “más razonables”, sin detallar avances concretos.
Opciones militares abiertas
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que no se descarta ninguna alternativa en el conflicto, incluyendo un posible despliegue de tropas terrestres. Explicó que la estrategia consiste en mantener la incertidumbre para presionar al adversario.
Actualmente, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Oriente Medio con miles de efectivos, mientras evalúa distintos escenarios para concluir la operación.
Reacción de Irán y escalada del conflicto
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que atacará oficinas de empresas tecnológicas estadounidenses en Oriente Medio, como Microsoft, Apple y Google, a las que calificó como objetivos estratégicos.
Además, Irán ha intensificado sus acciones militares en la región y mantiene el control del estrecho de Ormuz, lo que prolonga la incertidumbre en los mercados energéticos.
Tensiones con aliados y presión internacional
Trump también lanzó críticas contra países como Francia y Reino Unido por no respaldar plenamente la estrategia estadounidense. Incluso sugirió que las naciones afectadas por la escasez de combustible compren energía a Estados Unidos o intervengan directamente para recuperar el control del estrecho.
Reportes recientes indican que la administración estadounidense evalúa poner fin a la campaña militar aun si el estrecho de Ormuz permanece parcialmente cerrado, lo que reflejaría un ajuste en sus objetivos.

















