• Bombardeos de Estados Unidos e Israel impactan instalaciones clave en Irán; hay muertos y heridos
• Organismo nuclear internacional advierte peligro por ataques a infraestructura atómica
• Trump lanza ultimátum por el estrecho de Ormuz y amenaza con nuevos ataques
Escalada militar y ataques a infraestructura estratégica
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se intensificó con un nuevo episodio de violencia que incluyó el bombardeo de la central nuclear de Bushehr por parte de fuerzas estadounidenses, así como un ataque israelí contra una planta petroquímica en la provincia de Juzestán. Estos hechos dejaron al menos seis personas muertas y cerca de 170 heridas, en un conflicto que se acerca a su sexta semana.
Autoridades iraníes informaron que un proyectil impactó en las inmediaciones de la planta nuclear, causando daños en estructuras anexas y la muerte de un trabajador de seguridad. A pesar de ello, aseguraron que la instalación principal continúa operando sin afectaciones críticas.
Riesgo nuclear y preocupación internacional
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, expresó su alarma ante los ataques, subrayando que las instalaciones nucleares no deben ser objetivos militares bajo ninguna circunstancia. Reiteró la necesidad de respetar los principios internacionales de seguridad nuclear en contextos bélicos.
Aunque no se detectaron incrementos en los niveles de radiación tras el ataque, Irán advirtió que cualquier daño significativo podría desencadenar un accidente de gran magnitud con consecuencias para toda la región del Golfo. En ese sentido, el canciller Abbas Araghchi alertó que una catástrofe radiactiva afectaría a varios países vecinos.
Respuesta iraní y extensión del conflicto
En medio de la ofensiva, Irán aseguró haber derribado un dron estadounidense en Isfahán mediante un nuevo sistema de defensa. Además, denunció que más de 30 universidades han resultado dañadas desde el inicio de los ataques, con víctimas entre estudiantes y profesores.
El conflicto también se amplió con la participación de los hutíes de Yemen, quienes lanzaron misiles y drones contra objetivos en Israel, incluido el aeropuerto Ben Gurion.
Por su parte, el gobierno israelí afirmó que ha destruido una parte significativa de la capacidad industrial iraní vinculada a la producción de armamento y anticipó nuevos ataques contra instalaciones energéticas.
Ultimátum de Trump y tensión por el estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la presión sobre Irán al advertir que, si no se reabre el estrecho de Ormuz antes del 6 de abril, ordenará ataques contra centrales eléctricas y puentes del país.
“El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!!!”, publicó en su red social, acompañando el mensaje con amenazas directas para forzar la reapertura de esta vía clave para el comercio energético mundial.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo global, permanece restringido por Irán, lo que ha generado tensiones en los mercados internacionales.
Advertencias de Irán y riesgo de mayor confrontación
Autoridades iraníes respondieron con firmeza a las amenazas estadounidenses. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, acusó a Trump de arrastrar a su país hacia un “infierno viviente” y advirtió que la región podría incendiarse si continúan las agresiones.
En la misma línea, mandos militares iraníes aseguraron que cualquier ataque contra su infraestructura será respondido con ofensivas “devastadoras y continuas” contra intereses de Estados Unidos e Israel en la región.
Además, Irán reafirmó su control sobre el estrecho de Ormuz, señalando que ya no será una ruta de libre tránsito y que podría imponer condiciones o costos para su uso, consolidándolo como una herramienta estratégica en el conflicto.
















