- El CNA descarta el aislamiento comercial y los precios oficiales como solución
- Defiende al T-MEC como pilar para el abasto y la estabilidad alimentaria
- Propone un nuevo esquema nacional para ordenar la comercialización agropecuaria
El campo enfrenta retos estructurales
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió que la situación que atraviesa el campo mexicano exige soluciones de fondo orientadas a elevar la productividad, reducir riesgos y ofrecer certidumbre a productores, compradores y consumidores.
El organismo señaló que los problemas afectan a productores de todos los tamaños y que no atenderlos de manera estructural podría profundizar la descapitalización del sector, comprometer la seguridad alimentaria y afectar el empleo en las zonas rurales.
No al cierre de mercados ni a precios oficiales
El CNA subrayó que las respuestas a la crisis del campo no deben pasar por el aislamiento comercial ni por esquemas de compras gubernamentales con precios oficiales, ya que estas medidas distorsionan los mercados y terminan encareciendo los alimentos para los consumidores.
Indicó que este tipo de políticas no corrigen las causas reales de la baja rentabilidad, que están relacionadas con desventajas estructurales frente a otros países, como el acceso a financiamiento, tecnología y mecanismos de gestión de riesgos.
El T-MEC, clave para el sector agroalimentario
El Consejo reiteró la importancia de preservar y fortalecer el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerarlo un instrumento que brinda certidumbre comercial y reglas claras para los productores mexicanos.
“El T-MEC no es el origen de los problemas del sector de granos en México. Por el contrario, ha sido fundamental para asegurar el abasto de alimentos y la producción de proteínas a precios accesibles”, sostuvo el organismo.
Propuesta de un nuevo modelo de comercialización
El CNA informó que aceptó la invitación del Gobierno federal para avanzar hacia un Sistema Nacional de Ordenamiento y Comercialización Agropecuaria, sustentado en tres ejes.
El primero consiste en impulsar la agricultura por contrato, acompañada de financiamiento competitivo, seguros y coberturas cambiarias que permitan reducir riesgos y dar certidumbre desde la siembra.
El segundo plantea instrumentos diferenciados para pequeños, medianos y grandes productores, bajo esquemas escalonados, progresivos y corresponsables que reconozcan la diversidad del campo mexicano.
El tercer eje propone apoyos directos y focalizados a la comercialización, activados solo cuando el mercado no cubra los costos de producción ni una rentabilidad mínima, con el objetivo de garantizar un ingreso base a los productores.
Llamado al diálogo y a soluciones de largo plazo
Finalmente, el CNA reconoció la legitimidad de las demandas de los agricultores y llamó a mantener abiertas las mesas de diálogo con las autoridades y los distintos actores del sector.
Afirmó que solo con visión de largo plazo, certidumbre jurídica y corresponsabilidad será posible fortalecer al campo mexicano y garantizar la soberanía alimentaria del país.
















