• Siete casos detectados, incluidos tres fallecimientos y un paciente en estado crítico
• Cabo Verde niega desembarco, pero ofrece apoyo para evacuación aérea
• OMS apunta a contagio previo al embarque, posiblemente en Argentina
Evacuación en análisis tras rechazo de desembarco
Las autoridades de Cabo Verde confirmaron su disposición para facilitar la evacuación aérea de los pasajeros enfermos del crucero MV Hondius, donde se detectó un brote de hantavirus. La embarcación permanece fondeada frente a Praia luego de que se le negara el acceso al puerto por razones de seguridad sanitaria.
El Ministerio de Salud informó que la evacuación dependerá de la coordinación con Reino Unido y Países Bajos, países de origen de algunos pacientes, quienes deberán enviar aeronaves médicas. Mientras tanto, el gobierno local aseguró que está listo para colaborar en cuanto se concrete el operativo.
La directora nacional de Salud, Ângela Gomes, precisó que los pacientes no han requerido hospitalización hasta ahora, aunque advirtió que cualquier traslado se realizará bajo estrictos protocolos sanitarios si la condición clínica cambia. También confirmó que ya se han tomado muestras, analizadas tanto en Cabo Verde como en el Instituto Pasteur de Dakar con apoyo de la Organización Mundial de la Salud.
Casos confirmados y situación a bordo
La OMS elevó a siete el número de personas afectadas: tres han fallecido, una permanece en estado crítico y tres presentan síntomas leves. De estos casos, dos ya fueron confirmados por laboratorio, mientras que los demás siguen bajo observación.
En el crucero viajan entre 147 y 149 personas de 23 nacionalidades. Los grupos más numerosos son filipinos, británicos, estadounidenses y españoles. Entre las víctimas mortales se encuentran un matrimonio neerlandés y una mujer alemana.
Como medida preventiva, los pasajeros permanecen aislados en sus camarotes, bajo vigilancia médica constante y protocolos estrictos de higiene y control sanitario.
Posible traslado a Canarias
Ante la negativa de Cabo Verde para permitir el desembarco, se analiza que el barco continúe su ruta hacia las Islas Canarias, en España, donde podrían realizarse evaluaciones médicas más amplias. Sin embargo, las autoridades españolas señalaron que la decisión dependerá de los datos epidemiológicos que se obtengan en las próximas revisiones.
Un equipo de epidemiólogos de la OMS será el encargado de evaluar la situación a bordo para definir la ruta del crucero, la repatriación de pasajeros y posibles medidas adicionales.
Origen del brote bajo investigación
La OMS considera que la infección probablemente ocurrió antes de que los pasajeros abordaran el crucero. Maria Van Kerkhove explicó que el periodo de incubación del hantavirus, que va de una a seis semanas, coincide con actividades realizadas en Argentina, punto de partida del viaje.
El itinerario incluía expediciones de observación de fauna silvestre, lo que pudo implicar contacto con roedores, principales transmisores del virus. No obstante, también se investiga una posible exposición durante escalas en islas africanas.
Las autoridades sanitarias han iniciado el rastreo de contactos en distintos países, especialmente de personas que desembarcaron en paradas previas o tuvieron contacto cercano con los casos confirmados.
Riesgo sanitario y medidas de contención
La OMS reiteró que el riesgo para la población general es bajo, ya que el hantavirus se transmite principalmente por contacto con roedores infectados y rara vez entre personas. Sin embargo, no se descartan contagios en contextos de contacto estrecho.
El personal médico que ha intervenido en el barco opera con equipo de protección completo, mientras continúan las investigaciones epidemiológicas y los análisis de laboratorio.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus es una enfermedad que se propaga principalmente por contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados. La transmisión puede ocurrir al inhalar partículas contaminadas en espacios cerrados.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe: fiebre, dolores musculares y malestar general. En casos graves, puede evolucionar hacia problemas respiratorios severos o complicaciones renales.
No existe un tratamiento específico, pero la atención médica oportuna puede mejorar las probabilidades de supervivencia. La prevención se basa en evitar el contacto con roedores y mantener medidas de higiene en espacios potencialmente contaminados.
















